En sintonía

Alternativo no significa que sea malo

Salir de lo habitual para buscar distintas alternativas en cualquier circunstancia de la vida es absolutamente válido si se considera en ellas la posibilidad de solucionar problemas distintos que incluyen la eventual recuperación de la salud.

Hay quienes al padecer enfermedades crónico degenerativas se ven obligados, en ánimo de mantener la vida, a consumir fármacos contemplados en determinados tratamientos que se vuelven tortuosos y que lejos de mejorarlos solamente les provocan decadencia en la antesala de la muerte.

Algunos enfermos, más allá de su propia voluntad, son sometidos a tratamientos paliativos acostumbrados en esquemas clínicos lo que no necesariamente les devuelve la salud y a sugerencia de su propia familia los mantienen por meses e incluso años resignados a sobrellevar la vida de esta forma.

Otros sin embargo si consideran otras alternativas de curación e incluso cambian sus regímenes alimenticios renunciando a todo lo anterior que poco les ayudó y que consideran como tiempo perdido.

Deciden volver al origen de lo que cura en forma natural y que por un tabú fortalecido en las grandes concentraciones poblacionales son señalados y hasta criticados sin justificar necesariamente su rechazo a esta opción.

Habrá que decir que en contraste a lo que pasa en las ciudades, en las comunidades donde históricamente se sufre una escasez de atención médica formal, son los curanderos los que se dedican a cuidar la salud de los lugareños, incluso siguen siendo los parteros del pueblo.

Son ellos los que a base de remedios contenidos en la naturaleza quienes continúan con la tradición, seguramente heredada por sus ancestros, de devolver la salud a quienes acuden como primera e incluso segunda alternativa.

Recurrir a lo natural no puede despreciarse y debe ser una posibilidad real de prevención el consumo de alimentos sanos que además deben prepararse casi a diario bajo esquemas donde, hasta donde sea posible, deben evitarse las carnes, regresar a lo natural y procurar una vida tal vez no longeva, pero si al menos digna de ser respirada con salud.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.