En sintonía

¿Acaso podría venir lo peor?

Tras el incremento en el precio de los combustibles a partir de este año y las consecuencias que ello ha traído, el enojo social está genuinamente justificado, no así las expresiones radicales y los actos ilícitos camuflados en esa inconformidad, aunque el desencanto se mantendrá y en ese paralelo los agravios a la economía de todos.

Muy probablemente no todos entendemos las razones por las cuales hoy pagamos de súbito más por un litro de gasolina y quienes conocen de la materia nos han venido explicando que hay detrás de esta política impuesta en la que la voz ciudadana no ha estado representada, más allá de la actitud de los diputados que en un acto de sumisión respaldaron esta medida.

 

Nos cuesta comprender que en medio de una reforma energética permanentemente difundida no se hayan tomado en cuenta que nuestro país no estaba, ni está, preparado para estar al nivel de otros países que con riqueza petrolera como la nuestra, no pasan por problemas similares. ¿Como entender que casi el 40 por ciento de lo que pagamos de gasolina se vaya a impuestos?.

Desde luego que tampoco podemos entender que siete de cada 10 litros de combustibles que se consumen en nuestro país deban provenir del extranjero porque a pesar de contar con volúmenes extraordinarios de petróleo crudo, no existe la capacidad de procesarlos y debemos llevarlo al extranjero desde el que regresa con otro precio y nuevos impuestos.

Sin refinerías suficientes no hay manera de ser competitivos y tampoco brinda la posibilidad de sostener a la burocracia que esa si no tiene ningún tipo de reacomodo ni los recortes que se necesitan antes de impactar parejo a la comunidad.

Al margen de las medidas anunciadas se entiende que las protestas seguirán por la sencilla razón que vendrán nuevos ajustes al precio de la gasolina que muy probablemente serán a la alza. El nuevo precio vendrá el próximo 11 de febrero y una semana después otro más; a partir de ahí diariamente habrán costos distintos, lo que para muchos será insostenible.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

Hasta la próxima.