Espacios Ajenos

Cobradores, el terror de muchos

Son muchas las historias, anécdotas y reclamos los que se escuchan sobre el actuar de los despachos de cobranza, quienes llegan a tomar un papel de delincuentes para asustar lo suficiente a sus víctimas y lograr recuperar el adeudo; sin embargo parece que esto, por lo menos en el papel, se terminará.

La crisis, el abandono, la falta de información y de educación financiera son la combinación perfecta para que en México existan miles de deudores, pues además se ha adherido a ellos la expedición de tarjetas de crédito sin más control que entrar por ejemplo a un supermercado y llenar un cuestionario.

La cultura del crédito también se ha enraizado en nuestra sociedad y ahora no sólo debemos la casa o el coche, sino la ropa que traemos puesta, el refri, el celular, un viaje a la playa y lo que usted guste y mande.

El problema es que si se deja de pagar alguna mensualidad empieza una bola de nieve que luego ni Dios padre nos puede ayudar, dijeran las abuelitas.

Tras esto, viene una serie de llamadas telefónicas, acosos, insultos y amenazas para pagar los cien pesos que se debían más otros 10 mil de intereses moratorios.

Sin embargo con los cambios que se le hicieron a la Ley Financiera y las nuevas facultades a la Condusef, estas situaciones podrían desaparecer, por salud mental del deudor y hasta la de sus vecinos, quienes no pocas veces se asustan con un auto afuera de la casa del de enfrente o con un cártel que dice que ya mañana llegan a desalojar o a embargar, aunque en el 99% de los casos sean mentira.

Sin embargo la Condusef hace algunas aclaraciones respecto a las medicaciones a la ley, pues destaca que anteriormente los artículos 1168 y 1173 del Código de Comercio contemplaban las figuras de “Arraigo de Personas” y “Secuestro de Bienes” como resultado de un proceso judicial para la recuperación de un adeudo. Ahora, con la Reforma Financiera recientemente publicada se establecen límites y se sustituye la figura del “Arraigo” (término penal), por “Radicación de Personas” (término administrativo).

El “Arraigo” es resultado de la solicitud del Ministerio Público, como parte de una averiguación previa, el cual presume el hecho de una actividad delictiva e implica privación de la libertad.

Por su parte, la “Radicación de Personas” es el resultado de un proceso judicial, que no implica de manera alguna la pérdida de la libertad ni la presunción de actividad delictiva; sólo se aplica como resultado de la petición de un juez y se limita a prevenir al demandado para que deje en su lugar a un representante.

Asimismo, con la Reforma Financiera se sustituye el término de “Secuestro de Bienes” por el de “Retención de Bienes”; el cual sólo se aplicará cuando el acreedor tenga el temor fundado de que los bienes, objeto de la garantía, pueden ser vendidos, dilapidados o insuficientes para el pago, del adeudo. En el caso de las instituciones bancarias, se tendrá que probar la existencia del adeudo a su favor ya cuantificado.

Dichas modificaciones a los artículos 1168 y 1173 del Código de Comercio, implican lo siguiente; destaca el organismo, “los Despachos de Cobranza no deben utilizar estos términos en las comunicaciones o avisos que se realicen a los deudores, en virtud de que tanto la Radicación de Personas y la Retención de Bienes solo pueden ser el resultado de un proceso judicial y ordenados por un juez.

Más aún, continúa, se establece que en todos los casos, la Radicación de Personas se reducirá a prevenir al demandado para que no se ausente del lugar donde se tramita el juicio sin dejar algún representante para responder al resultado del juicio. El término “Radicación de Personas” no implica de ninguna manera la privación de la libertad, tampoco libertad de tránsito, ni mucho menos la presunción de alguna actividad delictiva.

Así que no más intimidaciones, ni amenazas por parte de los despachos de cobranza, ni de particulares, ahora se prohíbe lo que jamás debió estar permitido.

RECUERDE

La persona que realice la cobranza se deberá identificar, proporcionando nombre completo y empresa para la que trabaja o representa. Quedará prohibido el envío de documentos que aparenten ser escritos judiciales o hacerse pasar como representantes de órgano jurisdiccional u otra autoridad con el fin de amedrentar al deudor. No se deberán realizar visitas ni llamadas telefónicas al domicilio del cliente en determinado horario.

@edithzcastillo