Intimidades Colectivas

¿Mi mejor maestro? El carpintero

Alguien le preguntó qué libro se llevaría a una isla desierta y Savater respondió, al botepronto, que un manual de sobrevivencia.

Si la pregunta fuera a qué maestra o maestro me llevaría a una isla desierta, dadas sus enseñanzas, yo respondería: “a un maestro carpintero”, quizá así podríamos construir una barca y salir cuanto antes de la isla.

La vida, sin embargo, no es una isla. Y andar por ella requiere de múltiples saberes y por lo mismo de múltiples maestros.

Así que seguramente han sido varios las y los maestros que han influido decisivamente en nuestras vidas y cuyas enseñanzas nos acompañan independientemente de que seamos conscientes o no de ello.

Podría escribir el nombre de las maestras y maestros más significativos para mí, sin embargo, prefiero destacar una característica que han tenido en común: han sido magníficos comunicadores.

Saber comunicar lo que sabían y eran es el rasgo que une a quienes considero mis mejores maestros. He tenido eruditos delante de mí, pero no necesariamente han sido los mejores para mí.

La nobleza del oficio y las emociones que acompañan a la edad escolar influyen en valorar con alta benevolencia al maestro en México, pero un lapsus de sinceridad también nos haría preguntarnos por la responsabilidad del maestro en las evidentes y difundidas deficiencias que en cuanto a aprendizaje académico padecemos en el país.

Aunque escribía yo de las y los mejores. Y decía que aquellos que para mí lo han sido destacan por su capacidad como comunicadores, no solo de conocimientos y habilidades, sino también de inquietudes, curiosidad, retos.

Tengo para mí que ese puñado de comunicadores eficaces fueron también quienes me hicieron los exámenes y pruebas más difíciles, pero también útiles: fueron evaluaciones que me situaron ante mis aspiraciones y sueños, ante lo que podía lograr y lo que quería ser.

Esos maestros comunicadores no convertían sus exámenes en una carrera con obstáculos donde proyectaran sus complejos personales, sino que fueron oportunidades para descubrir mis alcances. Desbordaron empatía.

No sé si fueron los que más sabían de su materia, pero sí los que mejor la comunicaron.


letrasalaire17@gmail.com