Intimidades Colectivas

El bacheador ante la inseguridad y el desempleo en Torreón

Pocos  apostarían a que un juego de playoffs de béisbol en Torreón podría suspenderse por lluvia. Este año, sin embargo, ocurrió. Además de haber bañado generosamente a quienes ya estaban en el graderío, la lluvia puso en evidencia lo superfluo de poner como centro de acción gubernamental al bacheo. Las lluvias  aguaron el trabajo del bacheador.A propósito de tan efímera acción y con ocasión de los reportes que publica el Consejo Cívico de las Instituciones (CCIL) y el reciente anuncio del tesorero municipal donde informa que el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) tendrá un recorte (desde luego no planeado por el planeador) de casi el 30 por ciento de su presupuesto, me pregunto si el actual gobierno municipal tendrá la capacidad de, en sus alcances, incentivar la economía local si ni siquiera ha podido con el reto de la inseguridad en los delitos más sensibles al patrimonio familiar.El bacheador no ha podido con su principal misión que es bachear, pero tampoco con el robo violento, robo a hogares y robo a negocios. Estos delitos han crecido en uno, nueve y siete por ciento si comparamos el acumulado en el primer semestre de 2013  con el primer semestre de 2014 en Torreón, a pesar que la inversión en seguridad local y  “prevención” del delito ha crecido. Habría que evaluar si ese gasto contemplaba entre sus objetivos un incremento delictivo ya que, de ser así, han sido exitosos pues el delito, ese que le pega directamente al bolsillo de las familias, ha crecido.Sería interesante que el IMPLAN hiciera la evaluación costo-beneficio y de valor público en los rubros que mencioné. Sin embargo, con 30 por ciento menos de su presupuesto y  la debilidad institucional y estratégica avalada por quien lo dirige me temo que no será posible. Pese a ello, lamento este recorte que evidencia a)  el gobierno municipal no tiene dinero aunque se ufane de mayores ingresos; b) no le importa apostar por un futuro mejor pensado y concertado para la región; c) la tesorería de un periodo está por encima de la instancia que “planea” y orienta el futuro de Torreón y, d) el IMPLAN no es prioridad de gobierno pero sí de imagen. La lluvia es impredecible y no calificar a playoffs no garantiza que no llueva, por lo que el tema bacheo se vuelve espinudo y exige la concentración de las mejores mentes en el gobierno. La inseguridad mantiene su preponderancia como reto inmediato y muchos esperamos que sea ya una pesadilla superada. Pero asoma ya un reto mayúsculo: ¿de dónde generarán ingresos las familias de Torreón? 


twitter.com/letrasalaire