Intimidades Colectivas

Torreón: ¿un Centro Histórico sexy?

A Fernando Martínez, in memóriam
La avalancha en la opinión publicada para “rescatar” y “reactivar” el “abandonado” Centro Histórico de Torreón es febril. Se han esgrimido toda clase de  opiniones para enfatizar la urgencia del “rescate” incluyendo hipérboles que encajan suavemente en el discurso gregario.  Identificado como “La Colonia de la Estación” en el plano de 1887 que elaboró Federico Wulff y conformado por 90 manzanas constituyó el Cuadro Primitivo al agregársele algunas más en los terrenos de los señores González y Cobián.
Una revisión hemerográfica muestra que desde los años veinte son constantes las inconformidades e iniciativas de la población (con sus famosos “comités-pro”) ante las carencias en el sector. Lo hipster es lo suyo.  Como ejemplo, se recurrió al trabajo de los presos que no podían pagar su multa para pavimentar la calle Morelos en 1922 ante el reclamo de la población por la cantidad de baches.
En el “abandonado” Centro actualmente se ha ubicado al 80 por ciento de los espacios de promoción cultural de la ciudad y acaba de sumarse la Escuela de Danza- lo que me alegra. Allí están los recintos culturales que más recursos poseen (ahora que tanta atención se le da a la prevención del delito en relación a la ubicación de sitios así); la monumental plaza y la nueva presidencia; la iglesia más visitada; el comercio popular más grande; la peluquería a la que voy, el departamento que rentaba un amigo con quien consumí tardes enteras de César Vallejo y Charlie Parker, etc.
Sería interesante comparar si otro sector de la ciudad ha recibido mayor inyección de recursos en infraestructura ancla de tal magnitud como “la Colonia de la Estación” y por tanto dimensionar la magnitud del “abandono”. A veces la nostalgia dificulta poner en perspectiva lo que significa pasar de una densidad habitacional de 153 Hab/Ha en 1980 a una de 100 en el 2000 y los impactos  en el antiguo centro de Torreón.
Cuando la Colonia de la Estación era uno de los centros urbanos más modernos de México, Torreón contaba con una población diez veces menor a la que ahora tiene y  todo estaba en esa zona, incluida la mítica de “tolerancia”. Hoy las ciudades son “policéntricas”. Cualquier desarrollador inmobiliario lo sabe y lo aprovecha.
Un amigo, en quien Hegel engendró impacto severo, me contó la conclusión a la que llegaron en Berlín ante una situación semejante. De allí abrevo para decir que  la Colonia de la Estación tiene carencias como cualquier otro sector de la ciudad, o menos, pero a 130 años de su trazo se está convirtiendo en el sector sexy de la ciudad.

twitter.com/letrasalaire