Intimidades Colectivas

Tareas pendientes de las universidades laguneras

La expansión de la oferta de educación superior en La Laguna tiene correspondencia con el entorno local y las tendencias que la política educativa nacional imprime al segmento universitario. Un primer momento de las instituciones universitarias estuvo ligado a la creación de oferta. La educación universitaria pública cubrió la demanda  a través de la apertura de escuelas (a la postre facultades) de la Universidad Autónoma de Coahuila, y la UJED en Gómez Palacio.
La región que entonces poseía una característica predominantemente agroindustrial, fue asiento de instituciones orientadas tanto a las profesiones del campo como aquellas de la primera etapa de crecimiento de la industria. Abren sus puertas la Narro;  ITL, etc.; y centros de investigación avanzada como CENID-RASPA, INIFAP. La oferta de educación superior para los jóvenes laguneros se centraba en las áreas jurídico-administrativas; ingenieriles para cubrir la demanda de profesionistas en la industria local y agropecuarias.
Vino después una etapa caracterizada por la apertura de universidades de gestión privada para atender no solo la demanda local sino aquella que se daba en segmentos medios y medios altos de ciudades cercanas como Durango y Chihuahua. Abre cursos el ISCYTAC (hoy Universidad La Salle) y el ITESM; poco después lo haría la Universidad Iberoamericana. Relativamente poco de nuevo en sus programas educativos respecto a lo que ya se ofrecía en la región, salvo el segmento al que estarían dedicadas y la pretensión de asegurar una calidad semejante a la de sus campus matriz. Junto a estas, la oferta para sectores medios se amplía a través de la UANE y la UAL.
Como en el resto del país, vino un boom de instituciones-franquicia con el ofrecimiento de programas de muy fácil curso, bajo costo y exigencia cuestionable. La poca inversión pública y la apertura en la política educativa propiciaron un aluvión de nuevas instituciones que ostentan permisos y blasones que les permite llamarse universidades. Algunas están orientadas al mercado del trabajador-alumno y cuidan más sus procesos, pues deben su modelo a instituciones como el ITESM (Tec Milenio) o  Anáhuac (UNID).  Otras, en cambio, que la voz popular conoce como “patito”,  gustan de jugar con incentivos perversos en detrimento del conjunto de la educación superior.
Dispar en calidad y relativamente extendida en cobertura la educación universitaria en La Laguna tiene hoy dos tareas que debe atender: desarrollar talento y una colaboración productiva con el sector económico regional. Refrescan positivamente esta tarea la Universidad Politécnica de Gómez Palacio y la UTT en Torreón.



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