Intimidades Colectivas

Elección Durango: lecturas y lecciones

1. Ser favorito en el palacio de gobierno estatal no alcanza para ganar una elección. Y hasta puede afectar. En muchos rincones de la política decir sí no es lo mismo que obedecer. Y eso ya lo aprendieron las llamadas estructuras partidistas y, desde luego, el electorado participativo.

2. Imponer (en lugar de arbitrar, mediar, facilitar) desde el poder estatal demostró ser una vía errónea para el PRI: esa acción fue un manifiesto de exclusión, continuismo y escasa sensibilidad política. En varios estados fue conducta repetida.

3. La estrepitosa derrota priista en la capital del estado fue un no al proyecto vigente del que el exalcalde duranguense era bandera.

4. No es descartable la hipótesis de que el triunfo opositor no se explica a cabalidad sin la operación electoral en contra del candidato priista desde el interior de “sus” equipos, gente seducida por el proyecto contrincante o que no se sintió incluida en la apuesta de continuidad. Notorio en la capital.

5. Se subestimó la importancia de ser incluyentes. La alianza opositora ganó 10 alcaldías y la gubernatura; el PRI ganó 24 alcaldías, pero no la gubernatura.

6. No es lo mismo voto no ganado que voto cruzado. No hay que confundir una operación política ineficaz con un chivo expiatorio eficaz.

7. Habría que redimensionar la valía de las encuestas. Varias parecen fotografías con Photoshop a gusto del marchante. En seis de los estados que perdió el PRI, en promedio daban a este partido ventaja de entre ocho y 14 por ciento. Incluidas las de Durango.

8. Las lecturas propagandísticas de las encuestas no ayudan más que al autoengaño. El electorado ya tomó medida. La única encuesta que vale es la elección.

9. No hay que subestimar la dignidad del electorado.

10. PAN-PRD y su candidato fueron exitosos al llevar esta campaña al terreno plebiscitario. Fueron pragmáticos. Las condiciones estatales y nacionales lo facilitaron. Pese al interés de candidatos por presentar propuestas pertinentes, pesaron más factores estructurales como corrupción, continuismo y exclusión sintetizados en un no más de eso.

11. El no, no significa en automático sí cuando sólo hay dos sopas. Pero incentiva la competencia y el buen desempeño gubernamental.

12. Oficio venció imposición.


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