Esto si es música

Se cumplen predicciones de “El Profeta del Nopal”

Justamente en estos momentos en que la confusión reina terriblemente en la atmósfera, como extraños microbios venidos de otras galaxias, que mandan mensajes telepáticos, haciendo ver realidades que no corresponden a las dimensiones adecuadas, el Profeta del Nopal se presenta, de una manera u otra, aventando sus cotorreos desde el año 1984.

“Y en sus híbridas visiones del Rock and Roll Mexicano, me dijo un día de oníricos sueños y arquetípicos símbolos, que tenía que recetarles por las trompas de Eustaquio a todo el personal estos mensajes del Profeta del Nopal”.

Con este monólogo captado en vivo, denominado “Introducción (El Profeta del Nopal)” inicia el segundo álbum de Rockdrigo González, editado al año siguiente de su fallecimiento.

“Tiempo de híbridos” usa lenguaje que bien pudo ser arrancado de la novela corta “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” de Philip K. Dick, publicada en 1968, y que se convertiría en la base de la cinta “Blade Runner” de Ridley Scott.

“Era un gran rancho eléctrico, con nopales automáticos, con sus charros cibernéticos, y sarapes de neón; era un gran pueblo magnético, con Marías ciclotrónicas, tragafuegos supersónicos y su campesino sideral…”

Después de mandarnos a la estratósfera, Rockdrigo nos baja a la tierra, especialmente a la zona de las huastecas veracruzana, tamaulipeca y potosina, para dedicar su “Huapanguero”. Con esta pieza, Rockdrigo demostró que, si bien su fama se la debe a la comunidad de los hoyos fonqui de la capital del país, nunca olvidó sus raíces.

Es un tema obligado a tocarse en el próximo “Caimán del Carpintero” no solo por los huapangueros que nos visiten y/o vivan en el sur de la entidad, sino hasta por la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

“Buscando trabajo” es uno de los ejemplos de por qué José Agustín lo calificó como el Bob Dylan mexicano; una pieza como esta debió sufrirse primero, para después componerla y cantarla.

“Ama de casa un poco triste” sería una versión actualizada de “La patita” de Francisco Gabilondo Soler; la realidad de muchas mujeres en el país, sobre todo de las que no viven en la ciudad.

“Algo de suerte”, “Asalto chido” –que después grabaría Botellita de Jerez- “Solares baldíos”, “Gustavo” y “Pórtate sensato” complementan el segundo trabajo de Rockdrigo González disponible en el mercado.