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“Rockdrigo a la Tampiqueña” merece distribución nacional

Este viernes se cumplirán 29 años de la desaparición de Rodrigo Eduardo González Guzmán; los amantes del rock mexicano lo conocen como Rockdrigo, nacido el 25 de diciembre de 1950 en Tampico y fallecido en el temblor del 19 de septiembre de 1985.

Hace seis años, su hermana menor, Genoveva González, participó en la producción del disco compacto independiente “Rockdrigo a la Tampiqueña”.

Se incluyen “La Máquina del Tiempo”, de Sión Sound System; un reggae con flauta, que incluye al inicio y final del track la versión en vivo del propio Rockdrigo.

“No tengo tiempo (De cambiar mi vida)”, de La Contra. Sobresale la guitarra eléctrica en este rock básico; “No estoy loco”, de Ezkarabajos Tropicales, una cumbia rupestre mezclada con ska, un mini homenaje a Gabriel Vargas y su “Familia Burrón”.

“A ver cuándo vas” de La Galeana, es un blues excelente ejecución. El estribillo se hizo famoso en las secundarias y preparatorias: “A ver cuándo vas a la casa a cagar, y a ver si tus celos y envidias puedes desafanar”.

“Huapanguero” de Alicia, es un homenaje a sus raíces huastecas. Este debiera ser el himno del próximo “Caimán del Carpintero” en junio de 2015, meses antes de conmemorar el 30 aniversario de su fallecimiento. De hecho debiera tocarse el próximo 25 de diciembre, cuando habría cumplido 64 años…

“Solares baldíos” de Fernando Fraustro; incluye la voz en off de Rockdrigo; un blues urbano con tintes de huapango en la parte final.

“Diva francesa” de La Marchanga Ska, pieza de ska con metales. “Tributo al Profeta del Nopal, tampiqueño de corazón”, mencionan en una parte de la pieza.

“Acerca de ti, acerca de mí”, de Andrea Altamirano. Su rango de voz es impresionante, con guitarra acústica; inicia como blues y cambia a huapango.

“Estación del Metro Balderas”, de Nerea, versión heavy y death metal. Si se quiso recrear la experiencia de hoyo funky, funciona. No para todos los gustos.

“Canción de amor”, de Magnabox; sus arreglos son parecidos a una balada de Los Ángeles Negros, con tinte irónico.

“El campeón olímpico de la muerte”, de El Caimán. Un canto de protesta sobre la guerra y sus consecuencias.

“El feo” de Empire Darkness, es un thrash metal con tinte humorístico; concluye el disco con “Oye tú, pescador” en voz de Rockdrigo.

Busque este álbum en la página de Facebook de Genoveva Guadalupe González Guzmán.