Esto si es música

Dirección de Cultura Tampico abre las puertas a Rockdrigo

Este miércoles 24, en el Teatro El Farol, la Dirección de Cultura del Gobierno Municipal de Tampico invitará a conmemorar el 29 aniversario luctuoso de Rodrigo Eduardo González Guzmán, conocido como Rockdrigo, a las 18:30 horas.

El evento contará con la participación de su hermana Genoveva González, así como del músico Geovanny Carry, conocido como “El Caimán”, uno de los mejores intérpretes de Rockdrigo no solo en Tampico, sino a nivel nacional.

De entrada, esto es una buena noticia, porque se demuestra que la autoridad municipal comienza a sensibilizarse en lo que respecta a sus hijos pródigos, entendiéndose el término como los jaibos que salieron a conocer nuevos horizontes y conocieron el éxito fuera del sur de Tamaulipas, sin olvidar sus raíces.

Dialogar con Genoveva González es remontarse a los orígenes del rock mexicano, a una devoción palpable hacia su hermano Rodrigo, y a la necesidad de que su historia sea contada a Tampico, a Tamaulipas, a México y al mundo.

Lo siguiente es tomado del librito que acompaña el álbum tributo “Rockdrigo a la Tampiqueña”: Rodrigo Eduardo González Guzmán nace un 25 de diciembre de 1950 a las 5 de la tarde en la ciudad de Tampico, Tamaulipas.

Durante su infancia y adolescencia se nutrió de la tradición musical de la huasteca tamaulipeca y del rock en lengua inglesa, por la cercanía con la frontera estadunidense. Luego de escuchar a Bob Dylan aprendió a tocar la armónica y a reafirmar los conocimientos que obtuvo de guitarra con clases privadas.

Hacia 1977 viajó a la Ciudad de México a tocar en bares y cafés, donde se avecindó hasta su muerte. En un principio sobrevivió cantando canciones  suyas o de otros en las calles de la ciudad. Tenía interés en “ver qué pasaba a nivel vivencial siendo músico callejero”.

Con el tiempo logró trabajar al lado de Javier Bátiz en un bar de la Glorieta Insurgentes llamado Wendy’s Pub. Ahí lo conoció el crítico de rock y escritor José Agustín y así lo calificó:

“Si ya hay en el rock de México quien domine a la perfección la técnica, la cadencia y el ritmo junto con un talento para componer canciones que retraten nuestra realidad a la altura de José Alfredo Jiménez o Chava Flores, con Rodrigo González tenemos un rock más complejo, crítico e inteligente. Aquí está naciendo el rock mexicano”.