Crónica de Torreón

Aguas y haciendas en San Lorenzo de La Laguna

En diciembre de 1786, fecha en que el padre Dionisio Gutiérrez, cura titular de toda La Laguna de Coahuila, con sede en Parras y viceparroquia en Álamo de Parras (Viesca) escribía su carta-informe al obispo de Durango, los marqueses de San Miguel de Aguayo contaban con tres haciendas de ovejas en la gran Hacienda de San Lorenzo de La Laguna: San José, San Juan y San Antonio. Pero el padre Dionisio nos aclara que estas haciendas no se encontraban fijas en ciertos lugares, sino que se tenían que desplazar según cambiara el curso de las aguas del Nazas. Dice:

“Cuando yo entré de Cura, tenían su semestre establecimiento [medio año] en el Paraje que llaman la Sauceda; faltaron de ahí las aguas y se estableció San Juan en el Charco de Texas, y San Antonio en el antiguo San Lorenzo; faltaron las aguas de estos parajes, y este año se han establecido las tres haciendas más allá, cerca del desaguadero de Calabazas, porque se han cargado las aguas del río de Nazas a Tlahualilo, paraje situado hacia lo más interior del Bolsón para el Norte. Las familias de los sirvientes en estos ganados viven la temporada en jacales, porque no siendo estables las aguas no pueden hacerse edificados, y así éstas como los sirvientes se custodian por escoltas de soldados que costea el señor marqués de San Miguel de Aguayo, con cuyo auxilio y la comodidad que ofrecen los espesos bosques para esconderse los pobres pastores, se defienden en lo que se puede de los Bárbaros”.

Puesto que el padre Dionisio Gutiérrez inició su ministerio como párroco de Parras en 1764, el dato que arriba señala significa que las ovejas de los marqueses pasaban el invierno y primavera en La Sauceda. Esta región abarcaba una amplia zona que tenía su vértice sureste en el cerro “del Baicuco” (La Cuchilla) y se extendía hacia el noroeste, bordeaba la Laguna de Mayrán cerca de donde actualmente se encuentra la ciudad de San Pedro, Coahuila. El padre Gutiérrez continúa la narración, y dice que llegaron a faltar las aguas del río Nazas en La Sauceda, y se estableció la Hacienda de San Juan en el Charco de Texas (cerca de Matamoros, al oriente), y la Hacienda de San Antonio en el Antiguo San Lorenzo, al poniente de La Sauceda. El padre Gutiérrez describe en realidad un cambio gradual del curso del río Nazas, que dejó de correr al oriente a formar la Laguna de Mayrán para dirigirse hacia el norte, a formar la Laguna de Tlahualilo.

Por esta razón, explica, “este año” (y se refiere a 1786, ya que su carta informe lleva fecha del 31 de diciembre de dicho año) las Haciendas ovejeras de San Juan, San José y San Antonio tuvieron que desplazarse nuevamente hacia el poniente, cerca de la desembocadura del río Nazas y cerca también de la Boca de Calabazas (seguramente en lo que ahora es el municipio de Torreón). La razón la menciona claramente el padre Gutiérrez: “Porque se han cargado las aguas del río de Nazas a Tlahualilo, paraje situado hacia lo más interior del Bolsón para el Norte”.


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