Articulista invitado

La importancia de evaluar la educación

Si bien medir el aprendizaje no puede limitarse a pruebas, éstas sí constituyen un insumo relevante para el diseño de políticas públicas en la materia.

En las últimas décadas, la utilización de pruebas estandarizadas para evaluar la educación se ha vuelto cada vez más frecuente en las principales economías del mundo. Estos instrumentos han probado su eficacia para medir el aprendizaje de los alumnos en escuelas o sistemas educativos, así como para identificar fortalezas y debilidades en los métodos de enseñanza.

Si bien es cierto que medir el aprendizaje no puede limitarse a una prueba estandarizada, estos exámenes sí constituyen un insumo relevante para conocer el desempeño de las instituciones educativas y para el diseño de políticas públicas en la materia.

En el caso de la educación superior en México, se utiliza la prueba EGEL (Exámenes Generales para el Egreso de la Licenciatura), desarrollada por el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval), que califica la formación de los estudiantes una vez que han concluido sus estudios de licenciatura.

La estructura y el contenido de EGEL los definen expertos en distintas ramas del conocimiento (psicología, economía, derecho, medicina e ingeniería, entre otras) provenientes del medio académico, de asociaciones y colegios de profesionales, así como del sector público y privado.

Los resultados de estas pruebas permiten evaluar la capacidad de los egresados para utilizar lo aprendido durante su formación universitaria para enfrentar y resolver con éxito los problemas y situaciones al iniciarse en el ámbito profesional.

La prueba EGEL aporta información muy relevante para las instituciones de educación superior, para los alumnos y para los empleadores. A las instituciones educativas nos permite contar con una evaluación externa sobre los niveles de competencia profesional de los egresados, además de que nos ayuda a identificar fortalezas y debilidades en los planes de estudio, profesores y métodos de enseñanza.

Para los alumnos, EGEL representa una oportunidad de poner a prueba y medir el conocimiento adquirido en su área de estudios. A pesar de que un examen no es suficiente para medir todo el aprendizaje de una licenciatura, EGEL resulta una herramienta valiosa para conocer su desempeño frente a otros estudiantes y conocer dónde se ubican en el estándar nacional.

Además, para los estudiantes EGEL representa una opción alternativa de titulación. También es útil para los empleadores, ya que los resultados brindan información adicional sobre los candidatos a contratar. Finalmente, la prueba es muy valiosa para las autoridades, pues una evaluación estándar a escala nacional les permite adoptar políticas públicas para fortalecer el desempeño de las universidades, incluso por áreas de estudio y por carreras.

Las pruebas estandarizadas se han vuelto especialmente relevantes por el hecho de que la cobertura en todos los niveles educativos ha aumentado significativamente en la última década. La expansión del sistema educativo en México ha incrementado el número de graduados en todos los niveles. Sin embargo, el aumento en la cobertura no siempre está acompañado con una mayor calidad en la educación.

Los exámenes estandarizados permiten evaluar a las escuelas y universidades en función de los resultados que obtienen sus alumnos y con ello saber si el grado de preparación que están recibiendo es satisfactorio. Las pruebas estandarizadas deben verse como instrumentos de información sobre los resultados que se obtienen en los salones de clase con el único fin de mejorar la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje. En educación superior, como en cualquier servicio público o programa de trabajo, lo que no se mide no se mejora.

Por otra parte, los exámenes estandarizados no son la única alternativa para evaluar la calidad de la enseñanza, también existen procesos de acreditación a los que se someten algunas universidades y que son realizados por terceros, como es el caso de la acreditación que realiza la Fimpes para las instituciones de educación superior privadas o las acreditaciones de programas que hacen organismos independientes que son regulados por la Copaes.

Ninguno de estos mecanismos es excluyente, sino, por el contrario, cada uno de ellos ofrece elementos valiosos para evaluar la calidad académica de las instituciones de educación superior (IES). Lo que definitivamente es necesario es que todas las IES se comprometan a adoptar alguno de estos mecanismos y preferiblemente todos para contar con elementos que les permitan identificar fortalezas y oportunidad de mejora, y con ello tomar decisiones informadas para mejorar la formación académica de los estudiantes y para incrementar la productividad y competitividad de México.

Finalmente, una asignatura pendiente en la evaluación de las IES tiene que ver con la efectividad con que sus egresados pueden insertarse en el mercado laboral, ya que la gran mayoría de quienes estudian una licenciatura lo que buscan es mejorar sus oportunidades laborales y con ello su movilidad social.

*Presidente y director general de Laureate México, la red de universidades privada más grande del mundo. La UVM y la Unitec forman parte de esta red internacional.