Articulista invitado

Educación superior en México: oferta amplia de alternativas

El sistema universitario mexicano ha vivido un acelerado proceso de crecimiento y diversificación en los últimos años, en el cual la oferta de educación superior privada ha contribuido a la ampliación de la cobertura, enriqueciendo la diversidad de alternativas para atender a la creciente y cada vez más plural demanda.

Las instituciones de educación superior privada, que hoy en día atienden alrededor de 30 por ciento de la matrícula, han sido fundamentales para complementar la oferta educativa y facilitar la oportunidad de acceder a un mejor futuro a los estudiantes mexicanos.

Una sociedad moderna debe estar abierta a distintos tipos de formación que a su vez nutren la cultura y la democracia en el país. Es por ello que la diversidad de modelos educativos y programas de estudio, que atiende los distintos intereses de la población, representa una valiosa aportación para el desarrollo del capital humano en México.

En los últimos años, las estadísticas dan muestra de la incorporación de más y diversos jóvenes a las oportunidades de la educación superior. En ese sentido, la oferta privada ha cubierto nichos de demanda que no satisfacen las instituciones públicas.

Las privadas cuentan con un contexto que les permite ser creativas y flexibles a las cambiantes necesidades de la competencia laboral en que los alumnos tendrán que desarrollar su profesión, así como adaptarse a su condición y realidad social.

Las instituciones privadas, al competir entre sí, prestan atención a aquello que los estudiantes consideran importante para darles una mejor respuesta en función de sus necesidades. Ello las obliga a mejorar continuamente para alcanzar estándares más altos y resultar más atractivas para los estudiantes.

La existencia de las instituciones privadas, pues, alienta la innovación y la mejora permanente de la oferta educativa. Ello beneficia al sistema de educación superior en su conjunto.

Asimismo, las instituciones privadas suelen tener una regulación interna flexible que les permite responder con prontitud a los requerimientos que se originan por cambios sociales y económicos. Esta situación se complementa con el hecho de que no están sujetas a disposiciones administrativas del ámbito público. Algunas instituciones privadas, dependiendo de su ubicación geográfica y su cercanía a clústers industriales específicos, como aeronáutico, automotor, tecnológico, turístico o energético, así como su visión en temas de avanzada con futuro, han desarrollado programas como Ingeniería Petrolera en Tamaulipas y Jalisco, Ingeniería Aeroespacial en Jalisco y Querétaro, Ingeniería en Redes y Telecomunicaciones en Jalisco, Ingeniería en Mecánica, Electromecánica y de Diseño Automotriz en Puebla, Querétaro y Guanajuato.

La complementariedad de instituciones públicas y privadas en la oferta de educación superior se ha traducido en una amplia variedad de programas de estudio, métodos de enseñanza y filosofías de la educación con el fin de servir y satisfacer a una diversa, plural y heterogénea base de estudiantes, sus necesidades y aspiraciones.

La existencia de las instituciones privadas ha sido fundamental para ampliar la cobertura en educación superior y para ayudar a que más jóvenes tengan acceso a un futuro más prometedor, lo que a su vez impulsa la equidad y la movilidad social en el país.

Para enriquecer el debate de la contribución de las instituciones privadas de educación superior a la sociedad, se requiere más transparencia e información de parte de todas las universidades con base en los resultados de los alumnos.

En México existe escasa información detallada sobre lo que ocurre con los egresados de educación superior una vez que terminaron sus estudios. Es por ello crucial contar con una Encuesta Nacional de Egresados que nos permita conocer la trayectoria de los jóvenes al terminar la universidad y con ello diseñar políticas públicas que fortalezcan la educación superior en México.

*Presidente y director general de Laureate México, la red de universidades privada más grande del mundo. La UVM y la Unitec forman parte de esta red internacional