Sin rodeos

Buenos augurios

La semana pasada le comenté, aquí, dos expectativas extraordinarias y admirables, que de materializarse con honestidad y patriotismo traerán inmensos beneficios para la capital y para el país: la construcción del aeródromo en la zona federal del Lago de Texcoco y el destino que se dará al predio que actualmente ocupa el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, ubicado aproximadamente a 7 kilómetros del Centro Histórico.

Respecto del primer proyecto sostuve, y sostengo, que los ciudadanos debemos apoyar, con toda decisión, esa magna obra, para impedir que la aborten vándalos y argüenderos manipulados por “luchadores sociales”. También nos corresponde exigir responsabilidad y transparencia en su ejecución, para evitar que se siga el viejo consejo del político ladrón: “haz obras, compadre… haz obras”, y al final unos cuantos “desaparecen con el santo y las limosnas”.

Por lo que se refiere al predio que se desocupará, con superficie de 7 millones 100 mil metros cuadrados —mayor que la del Bosque de Chapultepec, y más de dos tantos del Central Park de Nueva York— recibí importante y vasta información. Destacan dos datos que permiten tener un razonable optimismo:

1º. El gobierno federal se propone destinar casi 95% —6 millones 700 mil metros cuadrados— para la creación del Bosque Metropolitano, y el resto para escuelas, hospitales, plazas públicas y negocios.

2º. Por su parte, el gobierno del Distrito Federal ha convocado a un foro para los días 22 y 23 del próximo septiembre, en el que, de manera pública, abierta e informada, con funcionarios locales y federales, y la participación de urbanistas, académicos, investigadores y empresarios, tanto nacionales como extranjeros, se analizarán las experiencias de muchos países y se propondrán las mejores opciones en función del beneficio colectivo.

Si la ceremonia inaugural estará presidida por el convocante jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa; por los titulares de la Sedatu, Jesús Murillo Karam, y de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza; por el presidente del Consejo Económico y Social de la Ciudad de México, Enrique Provencio Durazo, y por el secretario de Desarrollo Económico del Distrito Federal, Salomón Chertorivski Woldenberg, la coparticipación y armonía que debemos esperar entre ambos niveles de gobierno, así como la luz que arrojarán destacados técnicos y científicos, garantizan arribar a las mejores decisiones urbanísticas, económicas y ecológicas que harán posible alcanzar condiciones más humanas para quienes vivan y disfruten de la capital, con repercusiones benéficas para todo México.

Se conjurará, así, el riesgo de hallar, más pronto que tarde, a culpables de abusos y torpezas; y habrá muchos a quienes agradecer.

ADENDUM: Puede molestar, pero no sorprender, el rebuznar de Donald Trump, pues aunque el asno vaya cargado de oro y se engalane con rubio y ridículo peluquín, es asno y rebuznará. Lo grave es que de esos hay manadas, y “lo que natura non da, billetera non presta”.