Sin titubeos

Nueve... Y los que faltan

MILENIO Estado de México llega a su noveno aniversario. Y lo hace en medio de acontecimientos que los antiguos y respetables cronistas de la vida nacional quizás nunca imaginaron, con cambios en el quehacer político, económico y social y la implícita transformación de ejercer la profesión.

Las formas han sufrido una alteración importante, sobre todo por las nuevas tecnologías que facilitan la comunicación e imponen nuevos ritmos, pero la esencia ha sido y seguirá siendo la misma: un periodismo responsable sustentado en la ética cuyo resorte no puede ser otro que el derecho a la información, plasmado en todos los documentos de carácter universal que tienen como centro de atención al ser humano.

En este sentido y conforme a los consejos de los sabios de la profesión, a veces hemos preferido perder una nota que perder credibilidad. Se entiende que los nuevos formatos sugieren a veces rapidez antes que precisión, pero es sólo una sugerencia a la que se puede y debe hacer caso omiso porque es claro que la imprecisión conduce, en forma inevitable, a la confusión.

Al respecto, recientes ejemplos vinculados con muertes de capos que al final revivieron sólo para volver a morir, lo confirman. Que esto sea protagonizado por un funcionario o, peor, por un político, es comprensible debido a la flexibilidad, por no decir ligereza, con la cual se conducen muchos en ese ámbito.

Pero ningún medio de información serio, con carácter, se puede permitir tales deslices. Su bono principal es justamente la credibilidad y en ello hemos basado nuestra labor cotidiana.

Y es que, como decía el poeta Bertolt Brecht, a modo de recomendación para todo aquél que quisiera optar por tomar una pluma o, en nuestro caso, plantarse frente al ordenador, lo primero que se debe tener es valor, pero no un valor suicida, sino responsable y constructor, orientador en algunos casos.

Luego, quizás podría reunirse la sagacidad para reconocer lo que es verídico, saber manejarlo, tener juicio para seleccionar a aquellos que se encargarán de hacerla eficaz y, por último, disponer de la habilidad suficiente para servir de real propagador.

En MILENIO Estado de México nos sentimos orgullosos del trabajo que hemos venido desempeñando durante nueve años, pero sabemos que cada día supone retos nuevos y a ellos nos enfrentamos, sabiendo que contamos con un gran equipo de reporteros, de redactores, de editores, de fotógrafos y de plumas de una gran variedad de estilos que hacen de nuestra pagina de análisis y opinión fuente de debate antes que de ataque, igual que el trabajo periodístico diario.

A todos ellos se debe este gran empeño diario. A todos ellos les agradecemos que sigan aportando su talento en la construcción paciente de un proyecto que nace y se hace cada día, a todas horas, minuto a minuto. Van nueve... y los que faltan.

Porque queremos seguir haciéndolo, porque escogimos esto para toda la vida, porque sabemos que con independencia del derecho, está la ética que impone el deber de hacerlo, y de hacerlo con responsabilidad, esa que precisamente se deriva del disfrute de la libertad.

A nuestros lectores, que cada vez suman más en todas nuestras secciones, tanto en la edición impresa como en la página Web, les agradecemos su preferencia y esperamos continuar con ella. Por empeño no parará, tengan la seguridad.