Sin titubeos

A la espera de resultados

Por intenciones y acciones la cosa no ha parado, pero es hora ya de que la ciudadanía perciba resultados favorables. A últimas fechas se ha visto la forma en que el gobierno estatal, de manera conjunta con los municipales, ha buscado dar un giro importante en materia de seguridad, incluidos los relevos en los mandos correspondientes.

El establecimiento en varios puntos de la entidad de 43 bases de operaciones mixtas, las ya famosas BOM, con el ingreso de elementos de la Marina a las mismas, supone la intensificación y modificación de la estrategia en el combate a la delincuencia organizada y también a la común.

Además, se ve que en algunos ayuntamientos, sobre todo en el caso del Valle de México, se echa mano de tecnología para combatir al crimen. Desde helicópteros hasta vehículos aéreos no tripulados equipados con cámaras de videovigilancia, los llamados "drones", pasando por cámaras de video y unidades equipadas todo-terreno.

Es decir, las autoridades echan toda la carne al asador. Y lo menos que se puede esperar con todo esto es que en verdad haya un efectivo y palpable combate contra quienes, organizados o no, han venido a alterar la tranquilidad de los poco más de 16 millones de habitantes.

Tal es el tamaño de la respuesta que se debe dar. ¿En cuánto tiempo? Es imposible adivinar, pero no se puede continuar bordando sobre retales ni esperar demasiado.

El hecho de que los marinos pongan pie en tierra y lo hagan al lado de los elementos del Ejército, es un aviso de que las cosas van a tomar un giro radical.

No en todas partes sucede y es cuestión de revisar que donde la Marina "desembarca" es porque ya se cuenta con información que supone cierta intensidad en las acciones, un movimiento mucho mayor. Ojalá y así sea, por el bien de todos los ciudadanos y por las mismas instituciones públicas y fuerzas del orden.

Porque resulta obvio que la entidad, con sus 16 millones habitantes, grandes parques industriales, comerciales, millones de viviendas y vehículos, etc., representa un jugoso y variado botín para quienes han decidido actuar al margen de la ley:

Desde el mercado de drogas, pasando por el tráfico de armas y artefactos -que es alarmante, según se desprende de las cifras que se han dado a conocer ahora durante el "Canje de armas", con más de 67 mil recopiladas en 2013-, secuestro, robo de vehículos y auto-partes, asaltos a comercios, a pasajeros del transporte público, a viviendas, al ciudadano que va por las calles, a pequeños comercios, etc.

La incorporación de la Marina y la apuesta por la tecnología para combatir el crimen e inhibir el delito, ojalá permitan la consecución de resultados en materia de seguridad.

En otras naciones se ha probado que el uso de tecnología ha revertido fenómenos delictivos iguales o peores a los que tenemos.

Falta ver si en esto los responsables de llevar a cabo la tarea de inteligencia y de diseñar los operativos están a la altura de los esfuerzos que se realizan. En gran medida, lo que se haga o deje de hacer, lo que se ofrezca de buenos o malos resultados, depende de esa área que, por lo visto, no ha hecho bien su tarea.