Sin titubeos

La escasez (?) de combustible

Como se sabe, los precios de las gasolinas serán liberados a partir del próximo 1 de enero. La famosa ley de la oferta y la demanda, sin intervención preponderante de las autoridades y que fijará el costo, abrirá un nuevo capítulo luego de muchos años de dominio monopólico –Petróleos Mexicanos– y desde ahora comenzamos a ver algunas de las deformaciones contra las cuales habrá que exigir el mínimo de actuación de los poderes públicos para evitar perjuicios mayores, como es la especulación.

Bien se sabe que la administración de Pemex no ha sido la más afortunada en manos del gobierno, y resulta inconcebible que, siendo uno de los organismo públicos que disponiendo de enormes fuentes de explotación y de recursos, esté a la cabeza de los más endeudados y no tenga incluso para invertir en tecnología y exploración.

La verdad es que durante muchos años ha sido una caja de la que burócratas y sindicalizados se han despachado con grandes tajadas. Disponen de fondos públicos a placer, sin que esto se traduzca en mejoras para la paraestatal y para el público.

Por supuesto, el proceso de liberación se dará en forma gradual, pero ante ello diversos actores se lanzan la bolita en busca de responsables de que no haya abasto en algunas entidades como Michoacán, Puebla, Querétaro, Coahuila, Chihuahua, Zacatecas, Sinaloa, a decir de los propietarios de gasolineras.

El culpable, dicen, es Pemex, porque no tiene dinero para pagar el producto –que es de importación– y porque no hay un proceso de revisión de las refinerías que bajan la producción.

Resulta cuando menos "extraño" que a unos días de que se haga efectivo el anuncio de incremento de las combustibles, de repente se difunda que la paraestatal no tiene dinero, pese a los contratos de deuda millonarios y bonos de los que dispone.

Es probable que las refinerías estén bajo revisión, pero de eso a que se carezca de liquidez para no cubrir el importe de las gasolinas media algo más que la simple sospecha.

En esta temporada vacacional muchas familias seguramente no tendrán más remedio que quedarse en su casa debido a su situación económica, y no utilizarán el vehículo para dejar a sus hijos en la escuela o para desplazarse a sus centros de labores. Esto abonará a que no haya situaciones de pánico, con largas filas por todos lados –aunque ya las hay, según se ha difundido– esperando cargar.

No obstante, las autoridades deben aclarar la situación de la paraestatal frente al asunto y, más importante, evitar el desabasto porque, como siempre sucede en estos casos, algunos buscan obtener ventajas de la situación. Lesionan la economía de muchos y lanzan a la coladera los beneficios que se podrían obtener en un mercado de combustibles con un mayor número de competidores. Son ganas de fregar, nada más.

Armonía en el Congreso

La 59 Legislatura mantiene el clima de concordia política, algo que se antojaba difícil, por razones obvias, a estas alturas del proceso electoral estatal. Es una excelente noticia de fin de año para el Estado de México.