Sin titubeos

Transporte corporativo

En el ámbito del servicio de transporte público concesionado, en la última década la situación se ha tornado poco menos que caótica. Como gremlins, aquellos seres de ficción que al tener contacto con el agua se multiplicaban al por mayor, así las unidades de todo tipo que se han reproducido sin freno, especialmente en cada proceso electoral.

Nadie podía imaginar tales números: de unos 80 mil que había hace poco más de 15 años en la entidad, ahora hay unas 162 mil unidades, de las cuales cerca de 50 mil son "piratas", término que hay que interpretar de manera literal y no solo como un eufemismo por falta de documentación, pues navegan por los ríos de asfalto carretero como verdaderos bandoleros, filibusteros del volante, con el mínimo de modales, especialmente con las mujeres, blanco favorito de "cacharpos" y otros especímenes todavía peores.

Después del paro de choferes de 23 líneas en el Valle de Toluca por presuntas detenciones ilegales, las autoridades salieron a decir que no "hubo afectaciones" porque hay sobreoferta, ante lo cual habría que exigir que se actúe con mucha responsabilidad pero sin titubear respecto de esos "sobrantes" en el transporte público.

Porque partidos políticos, agrupaciones socialmente enmascaradas y afines a ellos, sindicatos, todos han favorecido un sistema de transporte corporativo, clientelar, que en cada proceso electoral exige su cuota: votos y "acarreos" a cambio de concesiones para más unidades, así estén más listas para la chatarra que para la prestación del servicio. Pero muchas veces de nada sirve que los vehículos (camionetas, autobuses, compactos, etc.) estén recién salidos de la agencia debido al perfil simiesco de los tripulantes, no por su anatomía, sino por su comportamiento.

El titular de Movilidad, Isidro Pastor Medrano, tienen un buen paquete, pero debe poner orden en serio, además de exigir el mínimo de educación a una buena cantidad de individuos que han desprestigiado un oficio antes respetable y respetado.

El transporte público concesionada en el Valle de Toluca está patas pa´rriba, igual el Valle de México y la Zona Oriente, donde incluso se sabe de casos en que agrupaciones de taxistas sirven para que el crimen organizado, hagan de las suyas en detrimento de los usuarios.

El hecho es que la autoridad se ha tardado en meter la mano como la situación lo amerita, y es mínimo lo que hace mediante operativos para retirar de la circulación a todos aquellos que no cumplen con los requisitos mínimos.

Caso distinto es si los concesionarios ya pagaron el documento correspondiente y no se les ha entregado, pero, de cualquier forma, ese rubro requiere acciones más enérgicas, pero no abusivas.