Sin titubeos

SerPANtinas adelantadas

Uno de los deportes más arriesgados y con más equívocos en materia política es el de suponer funerales anticipados. El impacto de algunos acontecimientos ha promovido incluso certezas como "finales de la historia", expresiones que son rebasadas con la dinámica de los sucesos.

Tras la elección en 12 entidades el pasado domingo, se están doblando campanas con anticipación de un lado, mientras que de otro se están lanzando serpentinas de un futuro que todavía no llega.

Cuestiones de aritmética tendrían que prevalecer en los análisis antes de enterrar a nadie o de alzarle la mano, y algunos números indican que si bien el PRI perdió siete de doce, sin duda un golpe importante, resulta que fue el instituto político que más votos obtuvo frente al PAN y los demás.

Un total de 4 millones 412 mil 102 sufragios al tricolor, por 3 millones 687 mil 69 de Acción Nacional; Morena con un millón 706 mil 952 y un PRD desarticulado en cuarto puesto, con 514 mil. Una diferencia de más de 700 mil votos entre el primero y segundo lugares, lo que no obtuvo el Sol Azteca por su cuenta. Lo que sí, es que a quien le pega durísimo es a Manlio Fabio beltrones.

Quienes se proclaman ganadores y dan su inevitable retorno al poder federal en 2018, deben calcular las cifras. Del PRI también, porque faltan aduanas que, sumadas a esos números, llevarían a expresar el clásico futbolero de: "el último minuto también tiene 60 segundos".

Y una de ésas, la más importante, es la del Estado de México el próximo año. Considérense las naturales implicaciones presidenciales.

El PAN tiene en las siete entidades ganadas un padrón de 18.5 millones de electores. El PRI casi 9 millones. Eso les preocupa a los priistas, pero el factor más importante a tomar en cuenta es que el número de electores mexiquenses son más de 10 millones. Hay empate entonces.

En la última elección para gobernador, Eruviel Ávila Villegas obtuvo 3 millones 018 mil 588 (poco menos de lo que obtuvo el PAN en 12 estados), la coalición PRD-PT-Convergencia un millón 20 mil 857 y Acción Nacional, 598 mil 045 votos, con los cuales casi regresó a la época del partido testimonial de la década de los años noventa.

Una alianza PAN-PRD para el territorio mexiquense, como ahora se pretende, tal vez le restaría más al azul pues el nuevo agente en juego, Morena, ha dinamitado las bases del Sol Azteca en la entidad, como ya lo hizo en la Ciudad de México. Y no se ve cómo Acción Nacional se pueda aliar con las huestes de López Obrador.

Tan mal están las cosas en el PRD que su líder nacional está advirtiendo con dejar la institución debido a que está al frente de un partido ingobernable y financieramente en bancarrota, por no decir saqueado. En efecto, la corriente de los "Chuchos" no ha hecho mucho por dar cohesión a esa institución sino al contrario. La tirada es que Mancera los rescate. ¿Podrá?

Lo que no debe perderse de vista es que las "muertes por adelantado" solo han servido para reanimar a los presuntos difuntos, acicateándolos. Si no, hay que preguntar a Arturo Montiel Rojas.