Sin titubeos

Obligado exorcismo

El reconocimiento de la "debilidad institucional" obliga a plantear su enérgica revitalización. Y los principales filtros en esto no son otros que los partidos políticos, desde donde es preciso comenzar a escalar el profundo abismo del desprestigio en que se hallan.

Porque, en aras de "candidaturas ciudadanas", han torcido el camino y, en la búsqueda de alimentar sus ambiciones, políticos poco escrupulosos han sucumbido a la tentación de dejarse apoyar por el crimen organizado para terminar sirviéndole.

El país que a últimas fechas se ha dibujado no es el que pudiera ofrecer garantía de progreso ni de tranquilidad a nadie, por más esfuerzos sinceros que puedan mostrar varios actores.

Iguala, en Guerrero, así como otros muchos municipios y estados, ha destapado un mal que no es nuevo, pero que se ha acentuado justo porque se han perdido los referentes de lo que era nuestro marco institucional. Es decir, se han creado vacíos anteriormente ocupados por el poder público, el mismo que ha abdicado de su principal misión: asumirse como tal, velando por la aplicación del derecho y la justicia.

Si los partidos políticos ya tenían tareas que emprender de cara a los próximos comicios intermedios, tradicionalmente apáticos, con el cúmulo de acontecimientos recientes se torna indispensable revisar hasta el mínimo detalle qué se va a ofrecer pero, sobre todo, quiénes van a abanderar esos ofrecimientos.

No puede convertirse esto en un eterno muro de disculpas con el ya inaceptable "perdónenos, no sabíamos lo que hacíamos", cuando el imperativo principal es la procuración de una convivencia pacífica vía instituciones.

Lamentable lo que sucede en Iguala y en todo el estado de Guerrero, igual que en Michoacán y otros puntos del país que, nuevamente, nos han colocado en la mirilla de la crítica internacional, con todas las condenas por crímenes de lesa humanidad como el cometido contra los estudiantes normalistas y la desaparición de más de 40.

Pero más censurable va a resultar si después de todo esto no se toman las medidas suficientes. Y no sólo será un asunto de críticas, como ya se ve con las exigencias y en los disturbios en Guerrero.

Es obligado acudir a un exorcismo y enviar al diablo a todos los diablos. Por su propio bien y el de todos.

ASPIRANTES

Por cierto en los partidos ya se escucha, como en un panal, en zum zum de los aspirantes a una candidatura a alcalde o diputado, sobre todo en los grandes municipios.

Metepec tiene varios. David López Cárdenas, que como diputado ha hecho su trabajo con la gente. La propia Carolina Monroy, alcaldesa mejor calificada de la entidad. Carlos Santiago, ex director de la Electrificación, quien se ha reunido con 200 líderes, con buena aceptación. Mariano Camacho, regidor e hijo del líder nacional del PRI, con buen desempeño. Max Quintana, regidor y Elena Lino. Son cinco espacios contando las diputaciones federales.