Sin titubeos

Mejora Regulatoria

Decir que en el estado más poblado de México se acabará la corrupción y las autoridades municipales de los 125 Ayuntamientos dejarán de pedir "apoyos" extraordinarios a los empresarios, suena a un argumento que difícilmente se va a alcanzar.

Sobre todo porque muchos de los responsables, que se encuentran al frente de las oficinas cuya labor se relaciona con otorgar permisos y licencias a negocios o empresarios, no están debidamente capacitados y menos les hacen exámenes de confianza.

Todavía son muchos los empresarios que velada o, los menos, abiertamente, muestran su descontento porque las autoridades municipales y algunas estatales se retrasan en los trámites que deben elaborar para abrir empresas, sobre todo las de alto impacto, que son a las que más intentan extorsionar.

En busca de limitar esas prácticas y en un intento por eliminarlas, el Estado de México elevó a rango constitucional el tema de la Mejora Regulatoria que, entre muchas otras cosas, se encarga de castigar a todo aquel funcionario o autoridad que impida la inversión o trate de inhibirla con actos de corrupción.

En estos dos días, en Valle de Bravo se lleva a cabo la 35 Conferencia Nacional de Mejora Regulatoria, en la que funcionarios de todo el país, así como miembros del Banco Mundial y la OCDE, darán a conocer sus experiencias para enriquecer esta práctica en todo el país.

Los primeros pasos ya se dieron. El Estado de México ocupaba los últimos lugares en el estudio Doing Bussines que mide diferentes parámetros para calificar a cada estado en relación a la facilidad que se tiene para invertir y a la productividad. Con la implementación de políticas de Mejora Regulatoria, la entidad ocupa el noveno lugar y me atrevo a asegurar que el año entrante se encontrará entre los primeros tres o cuatro.

En lo que toca a nuestro país, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo aseguró, durante la Conferencia Nacional, que México será reconocido en breve como el líder mundial en la implementación de políticas de mejora regulatoria, un tema que, por cierto, cobra especial importancia en la firma del Tratado Transpacífico.

Así pues, aquellos presidentes municipales electos deben pensar muy bien a quién pondrán como responsables de esas áreas que se relacionan con la economía de sus demarcaciones, porque ya no será su mina de oro. Solo basta recordar a los funcionarios de Coacalco que hace un año fueron encarcelados por extorsionar a un empresario. Ojalá así sea.