Sin titubeos

IPN, atender el interés general

Después de lo que fue un triunfo para su movimiento, algunos líderes estudiantiles del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y hasta profesores han deslizado la posibilidad de ir por más, quizás hasta lograr la autonomía.

Si lo que se busca con abrir una fase son mejoras a la institución en su vida interna y demandar planes de estudio para darle mayor realce, hay que darle la bienvenida.

Pero si no es con esos fines, también hay que decirlo y exigir mesura ante los logros alcanzados.

En el primer caso ya se sabe que nuestro modelo educativo, desde el nivel básico hasta el profesional, requiere de un cambio radical que ponga a México en estándares más elevados. Muchas generaciones no han tenido las oportunidades ni han podido desempeñarse en las tareas presentes. Hay mucho qué hacer y eso los estudiantes han tenido la ocasión de comprobarlo.

Lamentablemente, y esto generalmente sucede con movimientos respaldados con propósitos precisos, la política convencional, partidaria para decirlo claro, puede oscurecer lo que se busca.

Es aquí donde todo ejercicio democrático se empaña porque no se promueven intereses generales, sino de facciones. La mejor prueba de que los primeros impulsan prácticas sanas de democracia, donde todos reconocen y asumen su importancia en la escena pública, fue el diálogo entre el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y líderes y estudiantes del IPN en forma abierta.

Episodios como este tendrían que ser regla dando certeza a la buena marcha de las cosas, si se viviera en condiciones de normalidad democrática, pero intereses de facción los hacen excepción y los dificultan.

Esos son los que desafortunadamente comienzan a aparecer en torno de este movimiento que, si bien puede aprovechar el impulso que ha adquirido debido a lo justo de sus exigencias y a lo respetuoso de su comportamiento para lanzarse a la conquista de otras metas, no debe permitir la intromisión partidista ni que se le use como "carne de cañón".

Ojalá los dirigentes estudiantiles y la comunidad del IPN y otras escuelas de nivel superior actúen como hasta ahora, de manera responsable y respetuosa, pues no hay duda de que ese será el mismo trato que recibirán por parte de las autoridades.

Es decir, es de esperarse que quienes buscan un enfrentamiento entre estudiantes y gobierno se queden con un palmo de narices.

Educación de Frontera S.C., deshonesta

"La sociedad civil 'Educación de Fronteras´ es deshonesta y 'transa'", dice Jorge Roberto Montes de Oca G. en su demanda mercantil 553/2012, contra la misma.

Denuncia que le quedó a deber dinero (casi 2 millones de pesos) por concepto de arrendamiento de equipo de cómputo, por lo que alerta "para no hacer negocios con esta sociedad que no paga sus deudas".

Señala en la demanda que desde el año 2005 a la fecha le rentó computadoras a "Educación de Frontera", pero luego dejó de pagarle. A pesar de que se comprometía a pagarle se negó una y otra vez, por lo que debieron proceder la denuncia.