Sin titubeos

Estrategia política en Edomex

En política, como en el ajedrez, la paciencia y la estrategia son vitales para ganar. En el tablero que representa el Estado de México el juego inició desde hace meses, pero en los últimos días los jugadores han manifestado una táctica en común: posicionar a la reina.

El primer movimiento lo da Eruviel Ávila Villegas, quien trae a la senadora con licencia Ana Lilia Herrera para incorporarse como secretaria de Educación; sin duda, una de las dependencias de la administración pública más sensibles, robustas, con mayor capacidad operativa y presupuestal. Y no olvidemos que tendrá la posibilidad de llegar a los rincones más remotos y olvidados.

Con este movimiento, Ávila Villegas medirá el recibimiento de Herrera Anzaldo ante los líderes políticos, empresariales, los representantes de los medios de comunicación, en resumen, los "grandes tomadores de decisiones". Además, con esto se anticipa a uno de los virtuales aspirantes de Acción Nacional rumbo a la carrera presidencial de 2018: el joven maravilla, el cerillo -como lo llaman al interior de su instituto político-, Ricardo Anaya Cortés, quien aún no hace su primera jugada, pero es sabido que también utilizará a Josefina Vázquez Mota. Ella fue la reina de 2012 y, para muchos, es la responsable de que El PAN no solo perdiera la elección presidencial, sino la responsable de catalizar la división partidista, sin duda, una de las crisis más fuertes al interior y exterior de este instituto político.

Es imposible negar que los resultados del proceso electoral del 5 de junio potencializan el perfil de Anaya Cortés como un joven capaz, eficiente y con tablas no solo para dirigir un partido en crisis, sino con suficientes elementos para entrar a la competencia y ser competitivo frente a Rafael Moreno Valle. Pero también, sobre quien busca emular la estrategia de la argentina Cristina Fernández de Kirchner, Margarita Zavala Gómez del Campo, en la lucha interna de su partido rumbo a las elecciones de 2018.

La jugada más rápida nunca es la mejor. La política no acepta vacilaciones y retractarse es retroceder. Si Ricardo Anaya Cortés busca ser candidato presidencial de su partido, debe mirar estratégicamente las jugadas que desarrolle la clase política en el Estado de México.

Equivocarse en la entidad más importante en términos numéricos de población, electores y de toma de decisiones, que influyen a nivel nacional, es errar no solo con sus aspiraciones, sino con la oportunidad real que ahora tiene el PAN de incrementar su votación y las posibilidades de quitarle la hegemonía al PRI y ser con ello una opción real para una ciudadanía cada día más desencantada con la política.

Anaya debe saber que si no respeta la lógica propia de su partido en la entidad, y busca dar línea imponiendo una candidata sin antes saber el ánimo del panismo mexiquense, pensando que posicionamiento es igual a reconocimiento, está dando ventaja que no desaprovechará el PRI. Y si a esto le sumamos el tema de la elección interna del comité directivo estatal, debe seguir una lógica propia de los mexiquenses. No olvidemos que el panista confrontado es dividido y mezquino. Nada temerá en dar jaque mate a su propio partido, permitiendo un enroque al grupo en el poder.

Hay quienes consideran que Anaya cometió un error al anunciar su jugada; sin embargo, en la política, como en el ajedrez, lo que decide todo no es lo que se piensa, sino lo que se hace.