Sin titubeos

Enfrentar la realidad

Los momentos actuales son complicados y complejos. Los últimos dos meses han sido una pesadilla y se han abierto frentes que imponen responsabilidad y actuar con serenidad.

Involucra a la justicia, a la economía y, en medio, el quehacer político y sus protagonistas, sin dejar de lado a la sociedad en general, molesta por los acontecimientos.

Todos vamos a perder, más que hasta ahora, apelando a los extremos. Urge enfrentar las cosas como son, hacerlo sin que se exacerbe más el de por sí sobrecalentado ambiente.

En la mira están los conductores del gobierno en todas las esferas. La ausencia de credibilidad se acentúa y ello impone ofrecer pruebas contundentes. La sociedad lo reclama. El caso de los 43 normalistas desaparecidos solo ha aumentado la indignación social local e internacional.

Grupos violentos por naturaleza enrarecen más las cosas, pero no exageremos al atribuirles delitos como "terrorismo", símil del de "disolución social" que costó muchas vidas en las manifestaciones estudiantiles del 68, que se aplicaba a quienes lo único que buscaban era ensanchar espacios de participación democrática y libertad de expresión.

Acciones como ésta esparcen más el humo porque no se actúa con racionalidad, con mesura, y termina por situarse en el lado contrario de lo que se busca: rigurosa aplicación de la ley.

Poco a poco esto debe despejarse, el tiempo corre, lo que alimenta expresiones al calor del legítimo coraje. La autoridad debe redoblar esfuerzos para zanjar bien este asunto que les estalló en un flanco por el cual México ha sido mal visto en los últimos ocho años en la esfera internacional: los derechos humanos o la permanente violación a los mismos, con guerras cruentas y sanguinarias.

Sumemos que la economía no despega. Hay fallas estructurales que se corregirán gradualmente con las reformas, pero los políticos tendrán que transparentar más su desempeño y rendir cuentas.

Como nunca, la nación no está para actuaciones opacas ni para dejar polvo ni encima ni debajo de la alfombra, menos para negociaciones cupulares con olor a complicidad, intercambio de impunidades con cargo a la pluralidad y a la democracia.

La seguridad y la economía se han destapado como problemas inmediatos a resolver.

Pero por encima de todo está revertir la situación enfrentando la realidad, no con golpes de timón ni de escritorio, sino de credibilidad, con hechos verificables, sin trucos ni maquillajes.

Apolinar Montañez Martínez

Aspirante a candidato a diputado local por el PRI en el distrito 9 con cabecera en Tejupilco. Tiene una amplia carrera en la administración pública y también partidista. Es uno de los más fuertes en la región para poder recuperar la curul que actualmente está en manos del PRD.