Sin titubeos

Contaminación: ¿Quién dice “yo”?

Los habitantes de la gran Megalópolis, principalmente la Ciudad de México y 58 municipios del Estado de México, estamos en espera de que alguna autoridad se asuma como tal y, además, proponga soluciones efectivas para combatir ese flagelo que es la mala calidad del aire.

Los partidos políticos mediante sus representantes en los distintos cargos públicos le han dado la vuelta a un asunto que ya cobra su cuota de víctimas y cada año, unos 22 mil decesos están asociados a ello, según cifras difundidas por organismos nacionales e internacionales.

El establecimiento, según "emergente", del "Hoy No Circula", donde todos los vehículos deben dejar de circular un día, es un viejo y gastado parche que no va a resolver nada y, en el mejor de los casos, solo va a aplazar un problema que conforme pasa el tiempo se agudiza.

No se ha comprendido que a partir de esa "sacada de la manga" fue cuando el parque vehicular se incrementó en forma exponencial, pues obligó a las personas a adquirir un automóvil de repuesto para poder realizar sus actividades cotidianas.

A ello hay que sumar un grave factor al que los políticos le rehúyen o tratan de justificar mediante argumentos más leguleyos que creíbles: el hecho de que centenares de vehículos del servicio de transporte público de pasajeros, ya sean taxis, combis, microbuses, vagonetas, autobuses, sean los agentes más contaminantes, junto a una gran cantidad de unidades del servicio de carga.

Todos ellos representan votos o herramientas de acarreo a la hora de los procesos electorales o los eventos oficiales y es por esto que unos pasean su contaminación, ostentosamente impune, y otros hacen como que son unos "Juandiegos" y que la Vírgen les habla. Eso sucede tanto en la nueva Ciudad de México como en el Estado de México.

Cualquiera que vaya a la capital de país se va a encontrar con un transporte casi desvencijado que arroja humo por doquier, y lo mismo pasa con las unidades del metrobús, un sistema auspiciado bajo la mentirosa leyenda de "ecológico, moderno y sustentable".

El Mexibús en la zona del Valle de México y la Zona Oriente, recientemente puesto en marcha, va por el mismo camino. Es cosa de tiempo, cuando las unidades comiencen a acusar el paso de los años y el uso. Es curioso, pero la contaminación en municipios como Ecatepec, Coacalco y Tultitlán, se recrudeció a partir de este sistema de transporte y la razón, además de los nudos que impiden una circulación de menos de 10 o 20 kilómetros por hora, es que las 18 mil unidades de transporte, que supuestamente iban a ser retiradas, continúan prestando el servicio.

¿Qué van a hacer las autoridades involucradas después de agotar esta medida emergente? ¿Van a optar por la salud de los ciudadanos o van a procurar no perder su clientela? ¿Quién dice yo?