Sin titubeos

Consensos Peña-Beltrones

En términos políticos, la segunda parte del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto parece decidido a encarar de la mejor manera los calendarios electorales y la agenda para consolidar la ruta reformadora. La apuesta por Manlio Fabio Beltrones a la dirigencia nacional del PRI habla del consenso que requiere el partido para evitar grietas y con ello facilitar el camino a la oposición.

El próximo año se renovarán 12 gubernativas y ahí se verá el trabajo que ya comenzó, marcando la ruta hacia 2018, que no será nada fácil en un escenario adverso en la economía, con pendientes como la reforma educativa, la violencia que sigue en varios puntos del país y, derivado de ello, el avance de Andrés Manuel López Obrador.

Acompañará a Beltrones una mujer en la secretaría general, la diputada federal electa Carolina Monroy del Mazo, de la cual se puede decir que si algo tiene es justo la vena política para garantizar la operación que requiere el priismo en estos momentos.

Ex titular de Radio y TV Mexiquense, del ISSEMYM, ex alcaldesa de Metepec, forma parte del círculo cercano al presidente Peña Nieto, y en todas sus encomiendas se ha visto como mujer de una pieza. Quizá con su desempeño en el PRI, Monroy del Mazo se enfile a la sucesión gubernamental, como previo de las presidenciales, en una lista en la que ha predominado la figura masculina.

Lo notable es que se dieron equilibrios en el tricolor en momentos en que AMLO, apunta muy alto en lo que sería su tercera campaña rumbo a Los Pinos.

En el caso del PAN, pesará el relevo en la dirigencia nacional para inclinar la candidatura, que en estos momentos puntea Margarita Zavala, según sondeos.

Por eso el PRI envía a un personaje con liderazgo y fuerte presencia, que buscará evitar una derrota de escándalo en las elecciones para gobernador en 12 entidades.

Esto será fundamental para los operadores del PRI: con o sin alianzas de la oposición, salir adelante de esos compromisos. Lo que suceda dará algunos indicadores sobre cómo estarán las cosas para la presidencial y definirá el futuro de algunos actores políticos, el de Manlio Fabio mismo.

En este sentido, se ha dicho que estar al frente del partido no debe ser plataforma para otras aspiraciones, que hay que permanecer sin más, pero tan cambiantes como son los vientos en política, no hay que descartar nada.

De mayor importancia será ver cómo se dan los consensos entre los priistas para designar candidatos en las entidades, evitando choques de grupos. Por lo que se ha dicho y se ve, no habrá tal sana distancia sino una cercana colaboración.