Sin titubeos

Comicios en Edomex y Guerrero

Los comicios del 7 de junio en varios estados pondrán a prueba a las nuevas instituciones electorales y, en forma particular, al poder público. Lo que se ha estado horneando a partir de distintos eventos se muestra complicado y por ello se impone mantener la calma.

Porque, por ejemplo, desde ahora las cosas no se han visto del todo bien en el caso del INE y la disputa con siete de los diez partidos políticos en liza. Lo que se vislumbra de todo esto es que el proceso tendrá un largo enfrentamiento en tribunales para tratar de inclinar la votación. La ley, confeccionada sin meditarse, dejó grandes huecos para impugnarlo todo, hasta los votos ciertos.

Pero el caso más complicado quizás sea el que se gesta en Guerrero luego de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa. Además de diputados federales, se van a elegir gobernador, 28 diputados locales, así como 81 ayuntamientos.

Los padres de los normalistas han advertido que van a impedir los comicios, saboteando la instalación de las casillas, indignados por lo que ellos -y muchos, sin duda- consideran como una respuesta nada convincente en torno de lo sucedido la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala. Quieren ver a sus hijos con vida o, de menos, los cadáveres.

Las familias esperan respuestas satisfactorias, igual que muchos ciudadanos, y parecen resueltos a cerrarle paso a los partidos, candidatos y, también, a los ciudadanos.

En busca de que se haga valer la ley, los padres de los normalistas y dirigentes magisteriales, que han aprovechado para montarse en la tragedia, se conculca la misma ley y con ello el derecho de otros. Y esto es lo que no encaja.

Porque tan real es el dolor de las familias de los estudiantes y tan legítimo su reclamo, como también lo son los derechos de otros, que bien pueden decidir no votar, votar en contra de o a favor.

Los afectados hacen bien en mantener sus exigencias, pero no a costa de aquellos que ven en estos ejercicios de libertad un medio para expresar su inconformidad o su aprobación, pero sobre todo una forma de convivencia pacífica y de cambio ordenado de autoridades.

Por otro lado, estos comicios también van a presentar aspectos de pragmatismo político puro, en otros tiempos impensables. Es la alianza entre el PT y el PAN para competir por 62 alcaldías en el Estado de México. Será como ver a Fidel Castro de vicepresidente de George Bush o viceversa. Así va a suceder en Toluca, Metepec, Tlalnepantla, Atizapán, Izcalli, Lerma y varios más.

¿Qué propondrán si unos son pro-aborto y otros anti-aborto? ¿Qué, si unos andan con rosario en mano y otros con un símbolo anticonfesional, como la hoz y el martillo?

Merecido

Una felicitación a Tere Montaño Delgado, una gran periodista reconocida con la presea Estado de México.