Sin titubeos

Combate al crimen e inversiones

Para algunos dirigentes empresariales, un combate frontal y eficaz al crimen organizado y con ello la reducción de la violencia, sería una condicionante vital para que la economía pueda mostrar no sólo mejoría, sino crecimiento que permita generar al menos 2 millones de empleos anuales, es decir, un ritmo de 4.5 por ciento.

Aunque se dejan ver algunas aristas que impactarían las finanzas públicas, como es el descenso en los precios del petróleo, que obligarán al gobierno a replantear proyecciones de endeudamiento para cubrir ese boquete y no dejar de promover inversiones de infraestructura, en el ámbito de la iniciativa privada ven una gran ventana el que la autoridad se haga totalmente del monopolio que por ley que le corresponde: el de la violencia.

En ese tema puso énfasis Francisco Cuevas Dobarganes, líder de la Unión Industrial del Estado de México (UNIDEM), postura que ha venido permeando entre los representantes de la IP como un imperativo para atraer inversiones extranjeras y crear un ambiente que favorezca proyectos productivos en el país y en el Estado de México donde, dijo, hay planes para crear unos 18 polos de desarrollo industrial, principalmente en el Valle de México y la zona Oriente.

La IP clama, como muchos ciudadanos, que ya se ponga un freno a la escalada de violencia que comenzó incluso antes de que el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa le declarara la guerra al narco y a las bandas criminales, pero no se ve para cuándo vaya a reducir.

Este rubro podría condicionar más el que los indicadores presenten un desfase mayor entre la gente que se incorpora al mercado laboral cada año (la Población Económicamente Activa, PEA) y la creación de empleos, que ni siquiera alcanzan el millón 200 mil que se requiere para ir medio emparejando la situación.

Cuevas Dobarganes expuso el hecho de que nadie quiere aventurarse a comprar tierras productivas en la huasteca veracruzana, incluso donde en los últimos 20 años el precio por metro cuadrado bajó de veinte a cinco pesos, en zonas consideradas de las más fértiles del país.

Según el líder ni con esa reducción en los precios de terrenos hay inversionistas que se quieran arriesgar porque esa región jarocha está en el campo de actuación del crimen organizado, que ya no solo llega a "rentear" sino a despojar a los propietarios.

Innegablemente, el crimen se ha convertido en un factor de peso a considerar por industriales y empresarios a la hora de proyectar negocios, pero también en un cáncer que desespera a toda la sociedad.

Es de esperar que este periodo de recogimiento y reflexión sirva a todos no solo para desearnos feliz navidad y un mejor año 2015, sino también para ver la forma de contribuir a extirpar ese mal. Desde el hogar se puede.