Sin titubeos

Alianzas internas en el PAN

Como si se tratara de una carrera de resistencia, los cuadros de los partidos políticos que han asomado la cabeza para "sacrificarse" en aras de las aspiraciones y demandas de las bases, hasta el momento se han mostrado cautelosos, pero esto no quiere decir que al interior de sus instituciones varios de ellos no estén en plena "operación candidatura".

Mientras llegan las definiciones "fatales" los actores tejen al interior y están listos para lo que se ofrezca. El ejemplo de eso es el binomio que han conformado el alcalde de Huixquilucan, Enrique Vargas del Villar, y el legislador Ulises Ramírez Núñez.

El ex alcalde de Tlalnepantla y ex senador, del que como "Ave Fénix" resurge en los momentos cuando las apuestas juegan en su contra, parece haber maniobrado fino con Vargas del Villar, cuyo capital político al interior del albiazul va en ascenso y goza de influencia, tanto en el CEN como en la militancia el Estado de México.

Ya antes ese binomio operó en situaciones distintas y debido al rejuego había permanecido en pausa, quizás a veces hasta en bandos contrarios como sucedió en la reciente elección para renovar Comité Directivo Estatal (CDE), pero luego del proceso para consejeros nacionales esta alianza quedó sellada con posiciones para ir al consejo nacional, al obtener con Óscar García y Ana Balderas, 12 de los 20 espacios, sin duda una buena cosecha.

Como lo ha dicho Vargas del Villar en repetidas ocasiones, sus horizontes políticos están por otro lado ahora que los ediles pueden buscar un segundo periodo consecutivo en las alcaldías. Y en el caso de Ulises Ramírez ya ha dicho que "quiere" y que solo está en espera de que el PAN defina el método de elección de candidato.

"Huesos duros", Vargas y Ramírez Núñez no esperan que otros personajes al interior de AN decidan para dónde quieren jugar, sino más bien asumen posturas para orientar posiciones. En eso llevan ventaja.

También en el PRD dan como un hecho que no irán aliados con el PAN, salvo algún giro imprevisto de último momento, y por eso las fuerzas internas se mueven para sumar al mayor número de corrientes.

Como ha sido siempre, en la izquierda las cosa están más complicada que con el PAN. Pesan mucho las "corrientes", más ahora que algunos siguen viendo en AMLO el camino a seguir. Ahí la puja continúa sin dar señales de unificación.

Por el lado del PRI, aunque parezca todo muy "institucional", la calma de la superficie es más que engañosa. La realidad es que los aspirantes buscan cómo alzar más la cabeza para buscar la nominación.