Victimización secundaria

Hugo Enrique Ruíz Gutiérrez

Todo ser humano es susceptible al maltrato; sin embargo, existen grupos vulnerables que viven esta situación como los menores de edad, los adolescentes, los adultos mayores, las personas con discapacidad, las mujeres, las personas con VIH o quienes tienen una preferencia sexual distinta a la heterosexual, las personas con alguna enfermedad mental, entre otros.

La violencia es todo acto que se realiza con el uso de la fuerza física o verbal sobre otra persona, produciendo un daño sobre ella de manera voluntaria o accidental; asimismo, ésta puede originarse como consecuencia de la comisión de un delito, el cual se define como la manifestación de una conducta contraria a la norma jurídico-penal que causa una lesión o pone en peligro un bien jurídico protegido por dicha norma.

Ahora bien, la victimización secundaria es el daño originado, no como consecuencia directa de un acto violento o de la comisión de un delito en el cual se estuvo presente, sino por la manifestación de las instituciones y de los servidores públicos en relación con la persona que ha sido víctima.

En este sentido, con la finalidad de brindar ayuda continua, garantizar los derechos y velar por la protección centrada en las necesidades y en el proceso que enfrentan los ofendidos, los testigos y, en general, todos los sujetos que deban ser protegidos contra actos provenientes del sujeto activo generador de violencia o del hecho delictuoso; los artículos 5, párrafo 25; 120 fracción, VI de la Ley General de Víctimas; y el 2 de la Ley de Víctimas del Estado de México refieren que todos los servidores públicos desde el primer momento en que tengan acercamiento con las víctimas directas e indirectas tienen la obligación de evitar la falta de atención, de respuesta, la discriminación por sus características o condiciones particulares; abstenerse de implementar mecanismos o procedimientos y de realizar cualquier otro acto que agrave su condición y obstaculice e impidan el ejercicio de sus derechos que tienen como personas, exponiéndolas a sufrir un nuevo daño por su conducta u omisión en relación con ellas; otorgar asesoría, apoyo y un tratamiento especial encaminado a superar las consecuencias negativas de ser víctimas, para que no sufran victimización secundaria.