Los retos de México en materia derechos humanos

Pedro López Gregorio

La reforma constitucional de junio 2011, en la cual se modificaron diversas disposiciones del capítulo i del título primero del nuevo apartado de Derechos humanos y sus garantías, se originó en un contexto histórico en el que se requerían cambios fundamentales a la Constitución.

En lo que se refiere al artículo 1 fue el mayor de los cambios, pues a pesar de que los tratados internacionales vigentes ya formaban parte del ordenamiento jurídico mexicano, ahora tienen un nuevo rango normativo y constituyen parámetros de validez para el resto de las disposiciones del ordenamiento.

Cada día más países tratan de adecuar sus leyes a los constantes cambios reclamados en lo concerniente a los derechos fundamentales, pues son un referente de primera mano en las adecuaciones constantes que viven los modelos jurídicos a nivel mundial. Por lo que nuestro país no ha sido ajeno a esta tendencia que al parecer se encuentra de moda, pues la reforma constitucional es ciertamente original, en el papel, pero aún falta ver como irá evolucionando.

Sin embargo, a pesar de dicha reforma, México aún enfrenta serios retos relacionados con el respeto a los derechos humanos. La alarmante situación de inseguridad en muchos lugares del país y las consecuencias del combate al crimen por parte de las fuerzas armadas han aumentado la ola de inseguridad y de violencia en muchas regiones, dejando infinidad de comunidades desprotegidas y en riesgo. Los reportes sobre abusos de derechos humanos cometidos por la policía y las fuerzas de seguridad, incluyendo desapariciones forzadas, tortura y detenciones arbitrarias continúan y la impunidad en todos los crímenes sigue siendo la norma.

El reto procedente es mayúsculo pero necesario, requiere de un gran esfuerzo de colaboración y coordinación interinstitucional, en el que todos los organismos del Estado mexicano deberán refrendar su compromiso de cumplir sus obligaciones de promoción, respeto, protección y garantía de los derechos humanos, en observancia de los principios que definen su esencia y ámbito de aplicación.