La mujer y sus derechos

Luis Guillermo Sánchez López

Al conmemorarse el Día Internacional de las Mujeres, debe recordarse que la Carta Magna, dentro de sus artículos 1°, 2° y 4°, señala la prohibición de toda clase de discriminación, de actos contrarios a su dignidad e integridad, así como la igualdad entre éstas y los varones, procurando con ello la protección de sus derechos humanos en el desarrollo de la vida cultural, política, económica y social.

Ahora bien, es de señalarse que la mujer en nuestro país, no tenía participación, tanto en el aspecto familiar como en lo social, menos aún en lo político, además debía ser sumisa en las decisiones que se emitieran y dedicarse a actividades del hogar, así como a la crianza de los hijos, siendo ese su ciclo de vida; sin embargo, derivado de las necesidades, en la actualidad cuenta con un rol más amplio, ya que tienen asignadas actividades de importancia en la ámbito laboral y en la política del país.

No obstante, de acuerdo con las estadísticas que día a día advertimos en los medios de comunicación, así como en la vida cotidiana, la mujer continúa siendo víctima de discriminación y violencia de género, tan es así que en algunas comunidades del país siguen con prácticas erróneas derivadas de los usos y costumbres, lo que la hace vulnerable, a pesar de que existen normas jurídicas a nivel nacional e internacional que salvaguardan sus derechos fundamentales.

Así, debe puntualizarse que en los tres órdenes de gobierno, se han creado instituciones para promover y fomentar la erradicación de dichas prácticas a fin de contribuir a una mejor convivencia humana, esto a través de la sensibilización de la sociedad, cuya labor no ha sido fácil debido a los estigmas de personas que se resisten a cambiar su ideología; de igual manera, se han establecido áreas especializadas para la procuración de justicia a fin de garantizar el pleno ejercicio de todos los derechos de la mujer; sin embargo, como se ha indicado, no se ha abatido el fenómeno, por lo que debe considerarse un reto para las dependencias gubernamentales, así como de los organismos protectores de derechos humanos, el reforzar y allegar los programas para proteger, divulgar y difundir sus derechos fundamentales.