Un logro más

Ivonne Naime S. Henkel

¡LO LOGRAMOS! ¡Sí SE PUDO!

Gritaban a pulmón un grupo de jóvenes graduados por la calle de Independencia, mientras yo iba preocupada por el tráfico y pensando que no llegaría a la reunión que tenía.

Mi primera reacción fue de desesperación, tanto ruido, tanto festejo y yo... estresada por mis compromisos, ¿cómo era posible que sus coches fueran a 5 kilómetros por hora cuando todo el mundo tenía cosas que hacer?... que poco considerados. Un recuerdo cambio todo, me empecé a sentir melancólica. Hace un par de años mi generación estaba festejando ese logro, habíamos terminado la carrera.

Y mientras nuevamente veía a esa generación 2014 que orgullosamente se graduaba, me percaté de que solamente han pasado tres años desde mi graduación, y todo ha cambiado tanto, yo he cambiado. Y pensé... ¿qué será de ellos en tres años?

Cuando empecé la carrera, mis responsabilidades eran estudiar y con no perder la beca, pero sobre todo y ante todo, avisar a mis papás en donde estaba (era lo único que exigían) fuera de eso, era dueña de mi tiempo, podía no dormir por hacer un trabajo o ir a una fiesta, no asistir a clases si no quería, planear los escapes con los amigos a Six Flags, Xochimilco, La Marquesa, a un concierto, entre tantas cosas.

Y mientras el tráfico avanzaba poco a poco, empecé a recordar mi época de estudiante, esas horas que mis amigos y yo perdíamos en las bancas de la universidad sentados. Claro, esto solamente duró los primeros semestres de la universidad. Para el cuarto, yo ya me encontraba trabajando por las mañanas en una escuela y en las tardes estudiando. Pero esto no impactó demasiado en mi vida, solamente me volví una persona más organizada con mi tiempo y mis actividades; si lograba mantener esa dinámica, lo demás seguía igual, salidas, fiestas, y tiempo perdido.

Después la presión empieza a aumentar... tenemos que hacer servicio social y prácticas profesionales... ¡Sí! a mí me tocaron las dos y en instituciones diferentes. Todo se empieza a complicar un poco más y tengo que valorar entre si sigo saliendo como antes o descuido alguna de mis obligaciones. Y a partir de ahí me convertí en una persona responsable; poco a poco iba cambiando y no me daba cuenta

Pero... regresando al 2014, me di cuenta de que estas nuevas generaciones de graduados son jóvenes que durante cuatro años o más, dependiendo de la carrera se han formado y han crecido; por esto tienen derecho a festejar, (e ir a 5 kilómetros por hora) ya que terminar una carrera universitaria, es un logro, en donde han adquirido conocimientos y de manera inconsciente o consiente se han ido formando para ser mejores. Y así mientras seguía recordando, llegué a tiempo a mi reunión.