En honor a la verdad…

Luis Antonio Hernández Sandoval

El 24 de marzo fue recordado el día internacional del Derecho a la Verdad en relación con Violaciones Graves de los Derechos Humanos y de la Dignidad de las Víctimas, tema recurrente de la Comisión y Cortes Interamericanas de Derechos Humanos.

Todos entendemos la necesidad de saber la verdad, ¿Qué verdad? Edgar Morin dice que la verdad es biodegradable. La frágil verdad es parte de todo espíritu humano. Se ha dicho que la verdad y la realidad no son lo mismo, que no se puede llegar a la verdad por medio de la realidad, y más.

Como tema de derechos humanos, nos indica que un Estado está obligado a decir lo que sucedió y cómo sucedió para que las víctimas conozcan la verdad y se difunda, más aún cuando se trata de vulneraciones a los derechos y libertades. La reivindicación se logra al tener como mira el reconocimiento de la dignidad humana.

Pero en honor a la verdad, no hay una auténtica reacción social, porque las medidas que un pueblo toma son las esperadas por sus gobernantes. Sí. El camino de la verdad es una búsqueda sin fin, pero antes debe pasar por el error, según el pensamiento complejo, es tanto como decir que el pensamiento tiene miedo de no pensar.

Entonces, ¿en nuestro país hay crisis de derechos humanos?, ¿son una asignatura pendiente? Si no hay día en que no se hable de ellos, se dice que "son una moda", ¿debemos vivir siempre con crisis y con retos? No es nada alentador que un retazo común del pensamiento ciudadano ridiculice el tema reduciéndolo a simple ficción, a instancias defensoras de delincuentes.

Si se ha probado de muchas cosas, plantones, marchas y protestas hasta con desaparecidos, y la verdad no sale a flote porque la realidad no la deja, la persona debe identificarse consigo misma y después con el Estado. Si no logra apropiarse de las instancias que defienden entonces deben organizarse tomando como base la propia conciencia. ¿Difícil?

La mística para llegar a la verdad es no cruzarse de brazos, el día tras día no alcanzará para proteger lo que debe ser defendido. Esa es la resistencia que no se vence con chirigotas y mendrugos políticos. Es obvio, y no contrario a la realidad, que en su mente no están los derechos humanos ni quienes los violan porque es pérdida de tiempo. Ya saben qué está en juego y en riesgo. Sí, ya están creando un mundo nuevo que será la verdad resplandeciente.

¿Están aquí esos actores? Sí. Lo que falta es unirlos. Estemos atentos, escuchemos. Están, queridos lectores.