La educación es indispensable para erradicar la violencia

Héctor E. Velázquez Bucio

El ser humano por sí mismo descubre los valores para apropiar, internamente desde luego, su actuar, constituir su personalidad, regirse por una conducta y disciplina. Para prevenir la vulneración de los derechos humanos se deben impulsar los valores a fin de proceder con un temple positivo.

El uso cotidiano de los valores representa el reforzamiento de la cultura de los derechos humanos esa parte por la que, como sociedad, trabajamos para adquirir una sana convivencia. Hablamos de personalidad, sin duda, usted, amigo lector, es diferente al que escribe estos párrafos y esto es lo rico de esta diversidad humana y he aquí la importancia de los valores, del respeto de los derechos humanos, somos diferentes en nuestra forma de pensar y actuar, nuestra conducta se rige por esa base que desde pequeños nos enseñan: me respeto, me respetan.

Hoy, la sociedad alimenta las estructuras que producen en las mujeres y hombres el fomento a la cultura de paz; cuya definición la refiere la Unesco como: "rechaza la violencia, se dedica a prevenir los conflictos desde sus orígenes y a resolver los problemas a través del diálogo y de la negación..."; ciertamente, aun cuando estamos trabajando como sociedad existen interrogantes en torno a la paz; se duda de ella porque la realidad que vivimos es otra. Desde luego que alejarse de ésta, refieren algunos autores, es fracaso y signo de poca cordura.

Evidentemente, lo que he referido, es un importante esfuerzo educativo, debido a que en muchos casos se plantea un cambio general de actitud. Los encargados de promover la cultura de los derechos humanos tienen la tarea fundamental de llegar a toda la sociedad con diferentes programas educativos, con el ánimo de que se vean favorecidos todos los habitantes; tarea nada fácil, para mejorar significativamente el interactuar mediante la acción consciente y responsable de los individuos. ¡Claro! Estamos hablando en este rubro de la educación, que como tal, no puede imponer un estado de paz, o en su caso, resolver aspectos relacionados con la vulneración a los derechos humanos; la educación es indispensable para erradicar la violencia; es un ingrediente, seguro y confiable para la prevención de conflictos.

Consideremos, que la personalidad de cada individuo es diferente.