El derecho de acceso a la justicia de todo ciudadano

Monserrat Martínez Velázquez

Diversos factores obstaculizan el acceso a la justicia y la protección jurídica de los derechos humanos, entre éstos, la insuficiencia de los recursos legales adecuados que permitan garantizar la eficacia del sistema de procuración y administración de justicia, así como la implementación adecuada del nuevo sistema acusatorio penal.

Aun y cuando existen diferentes reformas en materia de justicia y derechos humanos, hay sectores de la sociedad que están excluidos totalmente del acceso a las instituciones encargadas de administrar justicia, o que teniendo la posibilidad de recurrir a éstas, no logran la satisfacción cabal de sus intereses. Por eso, un mejor acceso a la justicia es fundamental para poder brindar los servicios básicos a la sociedad.

El acceso a la justicia es un principio básico del Estado de derecho, por ende, la administración de justicia debe ser imparcial. La independencia del sistema judicial, junto con su imparcialidad e integridad, es un requisito esencial para apoyar el Estado de derecho y lograr que la justicia se administre sin discriminación; por ello, es preciso adoptar todas las medidas necesarias para prestar servicios justos, transparentes, eficaces, no discriminatorios y responsables, que promuevan el acceso a la justicia para todos.

El derecho de acceso a la justicia implica que ninguna controversia quede sin resolver; es necesario que el sistema judicial cuente con servidores públicos idóneos, capacitados y con un amplio criterio para impartir justicia estrictamente apegada al derecho.

El problema de acceso a la justicia se resuelve mediante la preparación idónea de sus integrantes que tengan conocimiento de las leyes para poder realizar eficazmente su trabajo, un medio imprescindible para el logro de la igualdad social, así como con el cumplimiento de lo dispuesto por el artículo 17, párrafo segundo de nuestra Carta Magna que a la letra dice: "Toda persona tiene derecho a que se le administre justicia por tribunales que estarán expeditos para impartirla en los plazos y términos que fijen las leyes", logrando con ello, el fin último del derecho, la justicia.