El camino a favor de los derechos de la mujer

Jessica Mariana Rodríguez Sánchez

El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, pero ¿qué acontecimientos dieron pauta a esta fecha?

La Organización de las Naciones Unidas comenzó a celebrar el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo de 1975. Este año fue nombrado Año Internacional de la Mujer y se celebró llevando a cabo la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, con sede en la Ciudad de México.

Después se realizó la Conferencia Mundial del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer, con el objetivo de examinar los avances en relación al empleo, la salud y la educación. Le siguió la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas, en la que los gobiernos adoptaron estrategias para lograr la igualdad de género a nivel nacional y promover la participación de las mujeres en las iniciativas de paz y desarrollo.

Posteriormente se presentó la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, en Beijing, misma que marcó un punto importante de cambio para la agenda mundial de igualdad de género a través de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijin, adoptada por 189 países (incluido México). Los gobiernos se comprometieron a garantizar la plena aplicación de los derechos humanos de las mujeres y las niñas como parte inalienable, integral e indivisible de todos los derechos humanos y libertades fundamentales. A partir de este evento, se realizan exámenes periódicos quinquenales para conocer el progreso de los compromisos de Beijing y percibir los logros alcanzados hoy en día.

Las acciones anteriores, y muchas otras, son el resultado del trabajo realizado a nivel internacional; sin embargo para lograr el respeto irrestricto de los derechos de las mujeres se debe tener la participación del Estado y de la sociedad en general. El Estado como principal garante de los derechos humanos y la sociedad como seres humanos consientes que el respeto es una situación entendida como obligación y derecho para lograr una convivencia sana y agradable.

Las mujeres son seres humanos y el respeto hacia ellas implica eliminar todas las formas de discriminación, suprimir los obstáculos que impidan la igualdad de género y lograr su reconocimiento en todos los ámbitos.