American dream y la pesadilla mexicana

Adriana Reyes Lara

¿Será suficiente con lo que los migrantes mexicanos busquen albergue en ciudades de Estados Unidos que han sido declaradas como santuarios para que no sean deportados? Me pregunto si sitios como Chicago, que tiene justo esa denominación de Ciudad Santuario, serán capaces de recibir oleadas de los que huyen de donde hallaron empleo, un lugar para asentarse, echar raíces en tierra extraña, bajo, como dice una canción muy popular, un sol forastero.

Esto viene colación porque, de acuerdo a declaraciones del cónsul Carlos Martín Jiménez, se han percatado de más movimiento de connacionales en Chicago que llevan consigo documentos personales "como si estuvieran en una situación de riesgo", indicó el diplomático mexicano.

¿Qué futuro espera a los mexicanos en Estados Unidos? Regresar a su país de origen, aquel que no les ofreció alternativa para emplearse, estudiar, tener una vida digna, no parece una buena opción. Menos en este momento cuando todo es enojo, rabia, preocupación, tristeza por la situación económica. Justo este martes el dólar alcanzó un nuevo precio histórico –22 pesos con 10 centavos–, y hay pronósticos de que puede llegar a los 24 pesos.

Sumado al entorno económico, el ambiente social es de crispación y también desesperanza. Las medidas anunciadas en lo macro no aterrizan en las familias, en aquellas que ven como su salario se diluye, no alcanza. Las madres hacen lo que pueden con lo que tienen, y sigue faltando. Los ciudadanos comunes y corrientes no alcanzan a entender términos económicos, financieros, del mercado mundial. Lo que quieren, y que es cada vez más lejano, es tener una vida digna, en la que medianamente les alcance para sostener a los suyos. No esto. No esta preocupación y desesperanza constante que los pone al bordo de la fatalidad.

Si hablamos del ambiente político, ni qué decir. Gobernantes y partidos siguen en su burbuja, viven en otro lado. Se llenan la boca de hacer propuestas pero temen asumir medidas en las que ellos y ellas pasen lo que pasan la mayoría de los mexicanos en un país que en este año tampoco verá crecer su economía.

Y si le seguimos en el tema de seguridad... mejor no hablamos. Habla por sí solo.

Hace años conocí por voz de alguien muy querida cómo su padre huyó de México a los Estados Unidos para "hacer dinero" y ayudar, desde allá, a su familia: esposa, dos menores de edad y una niña.

Al principio todo iba bien, si es que se le puede llamar a cruzar la frontera escondido, pasar el Río Bravo de ilegal y "desaparecer" por un mes, sin dar visos de existencia.

El hombre llegó a una ciudad donde había parientes. Le ayudaron a encontrar un empleo. Trabajó como mula. Enfermó. Con el último aliento que tenía llegó a México solo para morir.

¿Cuántas historias más que acaban en tragedia aún nos deparan?

¿Cuántos de los mexicanos en EU realmente creerán que el American Dream sigue su curso?