Relaciones diplomáticas méxico-cuba

Rodrigo Garza García

Incluso antes de obtener su independencia de los españoles, el libertador de Cuba José Martí, ya le escribía cartas a su entrañable amigo mexicano Manuel Mercado elogiando a nuestro país. Poco después en 1902, México es de los primeros Estados en América Latina en reconocer la nueva república cubana y en establecer relaciones diplomáticas con la isla. Más tarde, el periodo de entre guerras se caracterizó por movimientos migratorios de México hacia Cuba, a raíz de la revolución mexicana; así como incansables esfuerzos de México por erradicar la Enmienda Platt que daba derecho a Estados Unidos a intervenir en el país caribeño, y fuertes intercambios culturales entre ambas naciones.

No obstante, la verdadera prueba de amistad fue durante la Guerra Fría. En 1959 México reconoce al nuevo gobierno revolucionario, y en 1962 la OEA decide expulsar del organismo a Cuba. Ante ello y en medio de la crisis de los misiles en la isla, México es el único gobierno en mantener relaciones diplomáticas con Cuba. Sin duda, la astucia de la política exterior mexicana para entonces es innegable, anteponiendo sus principios de política exterior sobre todo el de no injerencia en asuntos internos; que claro hay que anotar, usaba también para evitar críticas al manejo de su política interna.

Así, durante un siglo se mantuvo una inquebrantable amistad bilateral. Sin embargo, con la alternancia y el PRI fuera del poder, el gobierno corporativista de Vicente Fox enfría gravemente la relación y da un giro importante al manejo de la política exterior tradicional. Se da el famoso "comes y te vas" de Fox hacia Fidel Castro; México vota a favor de una resolución de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU para permitir la entrada a su relator a Cuba, y tiempo después Fidel declara que Estados Unidos está dentro de México. Las relaciones se deterioran tanto que Fox retira a su embajadora en Cuba y expulsa a su representante en México. El gobierno de Felipe Calderón hereda la crisis y no es hasta ocho meses antes de terminar su mandato, que hace una visita a la isla a ya su hermano en el poder, Raúl Castro.

El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto se esfuerza en normalizar las relaciones diplomáticas. Peña Nieto realiza una Visita Oficial en enero de 2014 a Cuba y Raúl Castro corresponde en venir a Mérida en octubre del mismo año; además se demanda retirar el embargo económico estadounidense. Pero hace falta más y México deberá pensar pragmáticamente su rol en el futuro del reciente restablecimiento de amistad entre Washington y la Habana, frente a declaraciones separatistas del presidente electo Donald Trump y el doloso deceso de Fidel Castro.