Reflexiones sobre centros de reclusión, la clasificación criminológica y los derechos humanos

Ariel Contreras Nieto

El derecho penal debe evolucionar para responder a la situación cambiante de la sociedad moderna, actualmente vivimos una época de desmesura, en donde se tiene la necesidad de agravar más las penas por determinadas conductas, dentro de un universo normativo que tiene siempre más necesidad de decidir reglas. Esto ha ocasionado que las cárceles se saturen y que los derechos humanos sean más susceptibles de ser afectados, ya que la sobrepoblación es otro elemento que se añade a los existentes entre la problemática que vive el Sistema Penitenciario.

Para relacionar los derechos fundamentales y el sistema penitenciario y más concreto su relación con la clasificación criminológica, es necesario que con fines de eficiente ejecución de las penas y medidas de seguridad, debe seguirse criterios multifactoriales, para ubicar a los internos a manera de evitar la contaminación moral y que la cárcel no sea centro criminógeno.

Si se quiere que una persona que ha delinquido y por lo tanto ingresada a prisión, regrese a la vida social, con la mentalidad de no volver a hacerlo, es necesario reeducarlo en el centro carcelario, es decir, el centro carcelario debe devolver al delincuente resocializado y sin duda la clasificación criminológica es muy importante.

No en pocas ocasiones, hemos sabido de personas que han estado en prisión, por un delito no tan grave, sin embargo, al poco tiempo de salir de su encierro, vuelven a cometer otras conductas en algunos casos más graves que las anteriores y lo que es peor, acompañados de personas que conocieron en los centros de reclusión donde compurgaron su pena, quizá con una adecuada clasificación y separación y contando con centros que permitiera su estructura adecuada, para desarrollar su tratamiento readaptatorio, sería menos repetitivo este fenómeno.

Corresponde a los Organismos Públicos Protectores de los Derechos Humanos, supervisar que estos derechos se observen a cabalidad, lo cual realizan a través de distintas formas, una de ellas es mediante visitas que hacen a los establecimientos los Visitadores, quienes están dotados de fe pública, así, si en el transcurso de una visita se encuentran situaciones específicas que ameriten ahondar en la investigación se pueden hacer actividades encaminadas a tal fin.