Legislativos, fundamentos y funciones

Red Social por Carlos Iriarte

Me interesa en este artículo reflexionar acerca del rol de los órganos representativos del poder legislativo del Estado, a los que suele denominárseles congresos, cámaras o parlamentos. En los sistemas políticos con cierto grado de desarrollo, los ciudadanos valoran muy positivamente tener voz y voto en este tipo de instituciones, a través de mujeres y hombres elegidos, comúnmente, en procesos electorales.

Los legislativos gozan, asimismo, de un amplio grado de legitimidad, porque la opinión pública reconoce la conveniencia de que las decisiones con un impacto colectivo sean fruto de la deliberación pública. De ahí que los parlamentos se consideren una figura insustituible en los sistemas políticos desarrollados, y su presencia se asegure prácticamente en cualquier país.

Los congresos han ido evolucionando a lo largo del tiempo, sobre todo, en términos de integración y conformación. El sufragio universal e igualitario introdujo, en algunos casos, y modificó en otros, la representatividad popular en lo relativo a que toda expresión social, sin importar raza, género, creencia, origen, preferencia o profesión, por mencionar solo algunos de una extendida gama, pudiera tener la oportunidad de acceso a este órgano del Estado. Los sistemas electorales han contribuido a que este carácter representativo sea ampliado. Así, por ejemplo, los de tipo proporcional suelen asegurar que las poblaciones minoritarias participen y resulten incorporadas.

Los parlamentos desempeñan varias funciones, entre las más importantes: legislar, reorientar las políticas e inspeccionar las acciones del gobierno. Cabe decir que para algunos especialistas, la orientación de las políticas por parte de los legisladores es considerada como un mecanismo de control parlamentario. Finalmente, la tercera función cae en el ámbito de la rendición de cuentas, en la medida en que el Congreso es un órgano con autoridad para requerir información gubernamental y fiscalizar. Esta facultad no es exclusiva de los legislativos, bajo el entendido de que otras instancias de orden público desarrollan estas actividades.

Como toda institución, los parlamentos son resultado de principios socialmente aceptados. Significan la inclusión, el pluralismo, el respeto, el diálogo y la colaboración. Promueven la tolerancia, el trabajo en equipo y el acuerdo. Sus miembros suman esfuerzos individuales para producir beneficios colectivos. De manera que, en esencia, estas asambleas constitucionales se fundamentan en valores que trascienden a la política, al entrañar preceptos universales como la libertad de opinión y el derecho a ser representado.