Inclusión sin estereotipos

María José Bernal Ballesteros

Generar estereotipos permite organizar y categorizar la información que se recibe con la finalidad de facilitar su entendimiento; puede ser un acto tan sencillo como vestir a una bebé de color rosa. Hasta este punto se podría pensar que el asunto no va más allá; sin embargo, existen estereotipos, como los de género, que deberían llamar nuestra atención cuando limitan o vulneran los derechos y las libertades fundamentales.

Históricamente, la mujer ha sufrido más actos discriminatorios por su género, basta recordar que el reconocimiento de sus derechos civiles y políticos se dio con mucha posterioridad al de los hombres. Sin embargo, también existen estereotipos que afectan al sexo masculino, aunque en menor proporción, por ejemplo cuando a un hombre se le niega el empleo a una institución que preste servicios de limpieza por considerarse una actividad propia de la mujer.

Según la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los estereotipos de género están relacionados con las características sociales y culturales, asignadas a hombres y mujeres, a partir de las diferencias físicas basadas en su sexo.

Aun cuando existe un gran número de normatividad internacional y nacional que regula el derecho a la igualdad y al acceso de oportunidades en igualdad de condiciones, es muy común que en la sociedad se encuentren estereotipos de género que limitan o restringen el goce y disfrute de los derechos humanos.

Un ejemplo es cuando a una mujer se le niega el acceso a formar parte del cuerpo de bomberos por considerar que el sexo opuesto es más fuerte que ella; otro sería la falta de tipificación en muchos países del delito de violación entre cónyuges por pensar que "la mujer es propiedad del hombre".

Hay sinnúmero de casos; sin embargo, se deben dejar atrás los estereotipos de género que no tienen justificación alguna y generan un retroceso para el desarrollo económico, político, social y cultural.

Eliminar estos estereotipos requiere invariablemente de un trabajo conjunto; la educación que los padres dan a sus hijos desempeña un papel muy importante, al igual que la inclusión de las mujeres en las políticas públicas y el acceso de oportunidades en igualdad de condiciones para todos.