Dignidad un valor imprescindible

Carmen Angélica Casado García

Hoy en día, la palabra dignidad ha sido muy estereotipada, esto de acuerdo con el estilo de vida que llevamos; pero antes de abordar más sobre el término, me gustaría hacer mención de su significado, tomando como referencia el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, se observa que la palabra dignidad proviene del latín dignitas-atis que significa en su primera acepción, "calidad de digno", asimismo, se entiende como excelencia, realce, gravedad y decoro en las personas en la manera de comportarse.

Ahora bien, la dignidad desde el punto de vista ontológico, es la que posee toda persona por el hecho de serlo, se encuentra implícita en la naturaleza humana; por tal razón, todos los seres humanos gozamos de dignidad, en ese sentido debemos ser tratados con igualdad y respeto, sin importar las circunstancias en las que nos encontremos y los contextos posibles de cada cultura, no así por otras condiciones tales como sexo, particularidades físicas, preferencias sexuales, nivel económico, creencias religiosas, por mencionar algunas.

Por consiguiente, me atrevo a expresar que nadie puede despojarte, menoscabar o quitarte tu dignidad, debido a que como ya lo señalé en el párrafo anterior, es inherente a la naturaleza humana por el simple hecho de existir, para perder ésta sería necesario que nos quitaran la condición humana; sin embargo, existen formas de ataques que puede sufrir el ser humano en su dignidad, tales como: tortura o tratos inhumanos y degradantes, pues estas acciones vulneran a la persona, debido a que consisten en imponer castigos ya sean físicos o psicológicos con la intención de forzar la voluntad propia y por consiguiente impiden el ejercicio de la libertad personal. Por tal razón el respeto y protección de la dignidad es esencial de los derechos humanos.