Por ser quien soy

Gabriela Alejandra Sosa Silva

La vulnerabilidad es una característica intrínseca a la naturaleza humana, aunque algunos son más endebles que otros por factores endógenos y exógenos.

Tratándose de derechos humanos, el binomio igualdad y vulnerabilidad se interrelaciona. En su mayoría, son vulnerables quienes tienen reducidas, por diversas razones, sus capacidades para hacer frente a las transgresiones de sus libertades humanas, vulnerabilidad que se asocia a una condición determinada que permite identificar a la persona como integrante de un grupo, que está en desigualdad respecto a otro.

En esa tesitura, la diferencia sexual determina que la mujer, sin ser un género minoritario, se encuentra en situación de vulnerabilidad en lo que al respeto de sus derechos humanos se refiere; al ser relegada a condiciones de dependencia, exclusión y discriminación, tanto en las costumbres cotidianas y en la creencia de su naturaleza inferior, así como en la estructura social.

Bajo esta óptica, la orientación social se cristaliza como factor de vulnerabilidad, la comunidad LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales), ante las ideas, prejuicios, valores, interpretaciones y prohibiciones sobre la vida de mujeres y hombres y, en general, por la cosmovisión de la sociedad que le oprime y censura, es un grupo vulnerable.

La edad hace de los menores un conjunto particularmente vulnerable, pues con base en su dependencia e inmadurez, requieren especial énfasis a fin de salvaguardar el interés superior del menor; principio que implica la efectividad de todos y cada uno de sus derechos humanos, en el que todas las decisiones de la familia, la sociedad o el Estado, se tomen en cuenta la integralidad de sus derechos.

La discapacidad, la calidad migratoria, la pertenencia a grupos étnicos, la pobreza, la ancianidad y la falta de empleo son otros factores que convergen si de vulnerabilidad se habla. Por ello, se considera que la cultura en derechos humanos se torna en un mecanismo toral para contrarrestar los efectos de la vulnerabilidad como herramienta de deconstrucción cultural.