Corrupción: un mal de todos

Blanca Leonor Ocampo

Esa práctica negativa que consiste en aprovechar las funciones o los medios públicos para el beneficio de quien las ejerce, sigue siendo un mal mundial pero con una crítica afectación en México. Así lo reflejó Transparencia Internacional a través de su Índice de Percepción 2013, lo que resulta relevante por la gravedad que plantea la corrupción "para la estabilidad y seguridad de las sociedades al socavar las instituciones y los valores de la democracia, la ética y la justicia", como lo expresa la ONU.

Al impedir el desarrollo y la instauración de una auténtica democracia, este delito gravees signo de un deficiente funcionamiento del Estado y de una mala gobernanza. Además de debilitar la credibilidad en las instituciones, contribuye a la inestabilidad, a la inseguridad y a la pobreza; resultado de "la codicia y del empoderamiento de una minoría antidemocrática", como lo explicael secretario general de Naciones Unidas, la corrupción llega no sólo a subrayar, sino a generar más desigualdadesincrementando ademáslos costos de los servicios para la ciudadanía, como los de educación y salud.

Sobornos a funcionarios, malversación, peculado u otras formas de desviación de bienes, tráfico de influencias, abuso de funciones, enriquecimiento ilícito, encubrimiento, obstrucción de la justicia, falta de transparencia en el manejo de recursos, decisiones de trascendencia nacional tomadas desde cúpulas son sólo algunas de las caras de este mal.

Para superarlo, urge que el Estado cuente con instrumentos que garanticen: el derecho a la información y la libertad de expresión, la representación democrática para la toma de decisiones, la penalización de funcionarios públicos que cometan este delito en cualquiera de sus modalidades sin que puedan abusar de privilegios e inmunidades, la rendición de cuentas desde la administración pública bajo fiscalización y control,y una cultura del servicio entre los trabajadores del Estado.

En lo que respecta a la sociedad, la corrupción le exige cumplir sus responsabilidades ciudadanas, relacionarse activa y críticamente en la dinámica de la nación, buscar el cumplimiento de la ley, denunciar los actos de este tipo y, sobre todo, conocer y defender sus derechos fundamentales.