Cohesión, valor social

Red Social por Carlos Iriarte

En sí misma, la cohesión implica algunos de los valores que he abordado en esta columna en ediciones anteriores. Colaboración, corresponsabilidad, inclusión, identidad, objetivos y criterio común, entre otros.

Desde un enfoque social, se puede entender por cohesión al ejercicio en donde miembros de una comunidad interactúan para generar oportunidades de bienestar y desarrollo a partir de puntos de encuentro y convergencia. Con sus debidas proporciones, esta definición está en línea con lo que he planteado en distintos foros, esto es, que cuando los esfuerzos individuales son llevados a la colectividad, producen beneficios, construyen comunidad y hacen ciudadanía.

Así, la cohesión es una condición necesaria en la conquista de propósitos. Aplica, incluso, para un grupo de vecinos o para una alianza social que aspira a concretar proyectos de nación. De hecho, la ciencia política ha observado y difundido las ventajas de que las diversas organizaciones operen de manera cohesionada. Se argumenta que esto logra un efecto cuádruple: multiplica la efectividad, incrementa la competitividad política, favorece la consumación de acuerdos y obtiene valoraciones positivas por parte de los ciudadanos.

La sociología también ha hecho aportaciones muy interesantes, por ejemplo, ha vinculado a la cohesión con el capital social (entendido éste como redes que facilitan la coordinación y la cooperación), con la confianza colectiva y con la responsabilidad cívica; y nota que, con ellas, fomenta mejores condiciones para la gobernabilidad democrática. Finalmente, desde la óptica de los estudios urbanos, se apunta que la cohesión social facilita la planeación de ciudades, la organización vecinal, así como el acceso ordenado y equitativo a los servicios públicos.

Pero además, la cohesión resguarda valores sociales muy importantes, pues provee recursos humanos y estratégicos para la seguridad y tranquilidad pública; estimula a los miembros a integrarse y participar; contribuye a que gobiernos y ciudadanos recuperen y dinamicen los espacios públicos con fines recreativos y tiempo de calidad; ayuda a desarrollar relaciones de convivencia; y fomenta la formación de liderazgos con sentido de compromiso social.

En las comunidades que cuentan con un profundo nivel de cohesión, se percibe que las decisiones individuales se adhieren al bienestar general y los incentivos comúnmente se fundamentan en intereses colectivos.

En suma, por donde quiera que se examine o analice, la cohesión como práctica cotidiana es un factor clave de éxito y creatividad, que lleva a los integrantes de la comunidad a que la suma de sus esfuerzos reditúe en beneficios para todos.