AMLO-Elba Esther, una apuesta cínica

Por Carlos Zamarrón

Carlos Zamarrón

La comodidad o en el extremo el cinismo conduce a algunos a sostener que como en el amor y en la guerra, por supuesto que igual en la política, se vale de todo, pero también quienes así piensan como es el caso del repentino amor entre Elba Esther Gordillo y el propietario de Morena, Andrés Manuel López Obrador deben tomar en cuenta que los excesos no siempre son buenos y por tanto no dan los resultados que de los mismos se esperan.

Tanto la maestra como el político tabasqueño parecen portar hasta en los poros de sus respectivas humanidades una amnesia perniciosa. Al eterno aspirante presidencial ya se le olvidó no solamente que Elba Esther Gordillo –por hoy carne de cómodo presidio- representa una pieza aunque sea en desgracia política, de eso que él llama la mafia del poder.

Tampoco recuerda que ella, la maestra que ostentó por años un poder que políticos actuales –como él- ya quisieran para un domingo y que lo utilizó de manera abierta cuanto traicionera no sólo para cerrarle el paso a Roberto Madrazo hacia Los Pinos sino también para evitarle a él el gusto de ocupar por seis años la residencia presidencial. El cinismo de ambos, hoy aliados, es patético por decir lo menos.

Suponiendo sin conceder que El Peje haya buscado a Elba Esther haya sido la de la correspondiente iniciativa, y eso como estrategia para que la abanderada de Morena al gobierno del Estado de México Delfina Gómez logre posicionarse en los días que faltan para la elección, la verdad que más allá del cinismo y los excesos, la pretensión está muy verde para siquiera parecer perico.

Y si en la posibilidad –remota pienso- de que la maestra Delfina gane la gubernatura del Edomex el tabasqueño esté fincando su triunfo personal presidencial en 2018, –desde luego que con el reducido poder de Elba Esther Gordillo y el magisterio disidente del SNTE y trabajadores sindicalizados del METRO- entonces sí que sí lectora, lector amables que podemos pensar que El Peje se anda meando fuera de la nica.

Aunque debemos aceptar que esa sería su decisión, muy de él, propietario y amo absoluto, dictador por supuesto de su partido Morena donde no se miente, no se roba y no se engaña y que por lo que hace a sus siglas no faltan los que aseguran que significan Movimiento de Recolección Nacional.