Emprendiendo Con Sentido Humano

Emprender con las 4P´s

Un emprendedor puede aplicar fácilmente la mercadotecnia empelando los cuatro pilares o 4P’s.

He aquí algunas ideas:Producto: Hay que considerar aspectos más allá de lo que se ve.

Las personas compran un producto o servicio no por lo que es, sino por lo que éste producto les va a ayudar a resolver.

Conocer en qué forma, para qué o porqué comprará nuestro cliente ayudará a ofrecerle aquello que sea lo más adecuado para sus necesidades. 

Para explicarme mejor, si sólo quiero unas sandalias para meterme a bañar, no le daré mucha importancia al diseño.

Pero si las quiero para andar en la casa, salir de vez en cuando (sola o con amigos), tal vez me compre unas de marca, por mucho más de 700 pesos, pero justificaré mi compara convenciéndome que son de alta calidad, que durarán mucho más tiempo, son más bonitas, con colores que puedo combinar fácilmente con mi ropa, tal vez tengan detalles en piel o piedras, puedo ponerles accesorios y además, me hacen sentir satisfecho.

Precio: Entonces, si compré las sandalias por todos los motivos anteriores y no para el baño, el precio es un factor muy importante.

Quizá en costo, ambas tienen costos semejantes. Pero aquella que brinda más atributos no tan solo puede sino que debe ser vendida mucho más cara para convencer de que los vale. 

Plaza: Y, ¿dónde las compramos? Las sandalias baratas deben estar disponibles en cualquier lugar. En cambio, si son caras, ubicarlas en tiendas exclusivas o selectivas resaltará la idea de que son mejores.

Promoción: La promoción abarca muchos aspectos, todos ellos relacionados con la forma en que daremos a conocer o enteraremos al mercado sobre la existencia de nuestro producto.

Depende no tan sólo de cuánto dinero tenemos disponible, sino también de qué tipo de medios atiende nuestro mercado meta. 

En la actualidad, la publicidad en redes sociales se ha “viralizado” y resulta muy económico promoverse a través de ellas. 

Sin embargo, hay que cuidar la calidad de lo que publiquemos, siempre acorde a  lo que deseamos proyectar del producto.  

Así, tener en claro qué busca nuestro público meta servirá como punto de partida para el desarrollo de toda la estrategia mercadológica.

La investigación de mercados es, en este punto, una herramienta clave que permite obtener información y reduce el riesgo en la toma de decisiones.