Emprendiendo Con Sentido Humano

¿Buenas ofertas para el Buen Fin?

En cuestiones mercadológicas, estamos próximos a uno de los eventos promocionales más importantes del año: el Buen Fin.

No es una fecha que conmemore por sí misma nada, ni mucho menos un festejo; es únicamente un pretexto para que los clientes nos compren. De esta forma, como empresarios, es posible darle vuelta a nuestro inventario y contar con un poco más de flujo para la temporada decembrina.

Sin embargo, para el cliente el Buen Fin representa únicamente una oportunidad para hacer compras a buenos precios. El cliente espera ofertas, verdaderas y buenas ofertas. Vaya, un descuento del 10 o del 20% lo consigue en cualquier otro día del año, al igual que compras a meses sin intereses. Aquí hay que hacer algo especial.

Y ahí es donde, para las empresas, inicia lo complicado.

El Buen Fin implica una promoción, que significa “mover o adelantar algo” y esto lo vamos a hacer a través de un evento que significa hacer una fiesta, algo especial. Así, para poder mover nuestros productos, debemos hacer una fiesta. ¿Y qué hay en una fiesta? Definitivamente debe ser alegre –Los anfitriones sonríen y sirven con gusto, atendiendo con diligencia a sus invitados-, con música (acorde al mercado y a un volumen moderado –¿Quién les dijo que el ruido atrae?), con decoración alusiva al día; puede haber sorpresas (pequeños obsequios), shows o espectáculos, etc.  Solo imagínense cómo se sentirían ustedes si llegaran a una fiesta de cumpleaños y nadie los recibe, está obscuro, todos están serios…

Como empresarios, invitamos a todos a que asistan a nuestra fiesta esperando que nos traigan un regalo (su dinero); a cambio pasarán un rato agradable y divertido, un evento que comentarán y se llevarán una buena bolsita de dulces (¿no les resulta decepcionante cuando no es así?)

Por ello, es importante cuidar nuestra bolsita de dulces: darle al cliente la calidad que espera por el precio que paga. No se trata de que toda la tienda esté al 40%. Pueden ser productos seleccionados hasta con un 60 u 80% de descuento (sirve más el dinero en la bolsa que “colgado” en los anaqueles). O si hay demasiado inventario por mover, hacer combinaciones de productos, llevándose un complementario gratis en la compra de otro; 2 x 1 o 3 x 2 en iguales. Los cupones para compras posteriores pueden resultar atractivos cuando los montos a recuperar son altos y la vigencia es larga. Aquí lo importante es ser creativos. ¡Buen Fin!